El sistema de semáforos, a merced de las lluvias
De continuar el mal tiempo, los semáforos de la provincia seguirán presentando dificultades en su funcionamiento. Así lo informaron desde la Dirección de Transporte de la Secretaría de Servicios Públicos.
Esto se debe a que en el sistema conviven controladores mecánicos muy antiguos -que cuando se mojan entran en cortocircuito y dejan de funcionar- con controladores más actuales -que dejan de funcionar para protegerse de posibles daños y deben ser reactivados accionando una palanca cuando la lluvia cesa- igual de problemáticos.
El director de Transporte de la provincia, Carlos Matilla, explicó que están haciendo lo que pueden con los escasos recursos con los que cuentan. "Toda la gente que tenemos está en la calle, reparando lo que puede ser reparado. Mañana se normalizaría la situación. Los problemas de fondo van a seguir estando, no podemos solucionar en tres meses todo lo que no se hizo en tantos años", señaló.
"El problema es que hay controladores que son muy viejos. Los reparás y al otro día vuelven a caer, tienen más de 40 años. Cambiar un controlador sale más de $25.000. Hoy tenemos alrededor de 350 controladores que deberían ser reemplazados pero no contamos con los recursos para hacerlo", añadió Matilla.
"Cada vez que llueve estamos complicados porque los controladores viejos se mojan y quedan fuera de servicio. Los nuevos dejan de funcionar porque se autoprotegen y luego se levanta una palanca y vuelven a arrancar. No hay otra solución, la única que nos queda es salir a reparar lo que tenemos", aseguró el funcionario.
Por último Matilla señaló que están trabajando en un proyecto para presentar ante el BID (Banco Internacional de Desarrollo) en 2017 para conseguir financiamiento que permita cambiar los controladores que necesitan ser reemplazados. Hasta entonces los problemas persistirán luego de cada tormenta.