Presenta:

Los deambuladores: "Vivir Ucrania y Rusia, a dedo"

Las últimas noticias daban cuenta de que estaba en Italia la pareja de jóvenes mendocinos que recorre el mundo viviendo al día. Ahora, nos sorprenden con nuevas aventuras.
Foto: Juan Niemetz.
Foto: Juan Niemetz.

Después de nuestro paso por Rumania y por una serie de coincidencias mientras estábamos en el camino haciendo dedo terminamos en Ucrania mucho antes de lo que habíamos esperado.

Cuando estuvimos en Italia, nos advirtieron y recontra advirtieron que no fuéramos a Ucrania que era un lugar peligroso que la guerra esto, que la gente aquello, que nunca estás seguro y todas esas cosas. Pero, para ser sinceros lo mismo escuchamos de viajar a dedo, de compartir casa con extraños, de llegar a un lugar sin tener la más remota idea de dónde quedarte ni qué hacer.

Y por ahí es cierto, son cosas que te sacan de la comodidad y seguridad de tu auto con los seguros abajo o del hotel donde hasta te abren la puerta para entrar, no vaya a ser cosa que te equivoques el tire con el empuje. Sí, es menos cómodo, más estresante, pero te abre a un mundo de posibilidades infinitas que creemos vale la pena. Por ahí, la próxima vez que veas a un mochilero levántalo, hablá con él, tomate un café, y vas a entender de lo que estamos hablando.

Así pasó que no solo llegamos a la frontera porque un camionero nos dijo “yo los puedo llevar a Ucrania, ¿vamos?”, y agarramos vuelo, sino que también dormimos en la frontera en nuestra carpita pidiendo permiso en una estación de servicio y pasamos a este peligrosísimo país entre las risas de los soldados cuando descubrieron que somos argentinos y sus: Welcome to Ukraine, nos dejaron pasar sin siquiera mirar nuestras mochilas.

Por extraño que parezca Ucrania es un país extremadamente relacionado con Argentina, por ahí un poco relegado por nuestras raíces españolas e italianas pero la emigración ucraniana a Argentina fue muy importante, sobre todo comunidades judías escaparon incluso antes de la Segunda Guerra Mundial de las persecuciones antisemitas del Imperio Ruso. 


Y muchos más ucranianos escaparon durante la guerra así por ejemplo, en General Alvear tenemos la “Colonia Rusa” que son personas que llegaron desde estas regiones al sur de la provincia buscando una nueva vida. La familia de Juan escapó de la ciudad de Odesa, en la costa del mar Negro seis generaciones atrás, la historia familiar se perdió por el miedo, la tristeza y el tiempo. 

Pero muchas cosas permanecen imborrables, sobre todo pequeñas cuestiones culinarias. ¿Alguna vez probaron Borsch, o Barenekes? Bueno, en nuestra familia crecimos con eso, como si fuere el asado del domingo, algo completamente cotidiano. Imaginen nuestra emoción cuando un camionero que nos invitó a almorzar pidió: “Borsch para tres”. Sí, sí, sabemos, suena a canción de Cerati, ya lo sabemos, pero la emoción de sentirnos en casa del otro lado del mundo les aseguramos que es comparable a la emoción de esa canción.

Memorial de los Caídos en la Guerra.

Entre hoteles de 4 dolares la noche para los dos, cientos de kilómetros a dedo, quedarnos en casas de familia, compartir comidas, historias, vodka (mucho vodka) y vida fuimos destruyendo esa idea de peligro que nos habían metido en la cabeza, no tuvimos ni una situación siquiera extraña o dudosa, es un país con ciudades hermosas, sobre todo la ciudad de Lviv que es un lugar lleno de vida con artistas por todas partes y edificios imponentes. 

Descubrimos que todos, absolutamente todos los miedos que habíamos traído fueron fruto de dejarnos llevar por pre conceptos que nos hubieran cerrado, en caso de haberlos seguido, las puertas a conocer este país que nos demostró que la mayoría de las veces los pre conceptos y las ideas de peligro nos las han metido en la cabeza y las hemos aceptado por ahí sin darnos cuenta.

Es cierto que Ucrania está en guerra, una guerra que nadie ahí termina de entender, cuándo Rusia pasó de ser su mayor socio comercial y mejor amigo a ser un agresor terrible, la guerra existe, pero como los negocios mueven al mundo y Ucrania ha quedado en el medio entre dos potencias, la Unión Europea y Rusia, esta guerra ha quedado confinada a la región sureste del país, en todo el resto del territorio la vida sigue como si nada. Incluso miles de camiones y turistas rusos pasan por Ucrania todos los días camino a la Unión Europea y viceversa, estas dos potencias son mercados demasiado grandes como para cerrar una frontera sin importar cuantos conflictos, guerras, muertes, pueda haber en Ucrania.

Esta guerra ya lleva miles de muertos y miles de desplazados y está generando un ultranacionalismo peligroso en Ucrania, tanto que por ejemplo hay carteles de reclutamiento en casi todas las calles y rutas principales de Ucrania, cosa que a nosotros nos llamó muchísimo la atención ver papel higiénico con la cara de Putin impresa y carteles del tipo “tío Sam” por todos lados. 

Además de camino a la frontera Rusa, el camionero que nos llevó hasta ahí había luchado durante casi un año en el frente, y nos mostró muchísimas fotos y videos de su paso por el ejército, los dos nos quedamos pasmados, y él nos pidió que contáramos que el pueblo Ucraniano está sufriendo una guerra injusta e incomprensible, que aún hoy se sigue luchando y muere gente todos los días a pesar de que los noticieros encontraron otros conflictos para poner de “moda”.

Hablamos que Ucrania es completamente seguro y después contamos una guerra terrible, puede parecer increíble, pero Ucrania es las dos cosas, vimos un país maravilloso sufriendo una guerra injusta, pero para descubrirlo tuvimos que sacudirnos montones de ideas completamente erradas para poder llenarnos y dejarnos asombrar por lo que Ucrania tenía para ofrecernos.

Marian y Juan

Los Deambuladores

Facebook: Los Deambuladores