Presenta:

La historia del abusador denunciado que el padre Corbacho protegió

Jorge Bordón fue denunciado por abuso en 2008, cuando era cuidador del albergue. Los directivos lo reubicaron como secretario y chofer de Corbacho, otro de los imputados. El procurador Alejandro Gullé analizará el expediente de la denuncia y evaluará si la Justicia actuó correctamente.
Foto: Facebook
Foto: Facebook

Cada día que pasa surgen nuevos detalles indignantes sobre lo sucedido durante años en el instituto Antonio Próvolo. Al igual que en el caso de Ayelén Arroyo, podría haber responsabilidad de la fiscal que recibió la denuncia inicial de los abusos que estaban ocurriendo y no hizo nada al respecto.

MDZ dialogó con Beatriz, una de las madres que más tiempo lleva vinculada a la institución y quien conoce lo sucedido de primera mano. "La denuncia inicial es contra Jorge Bordón, quien en ese momento era uno de los cuidadores del albergue y también hacía de monaguillo. Fue en 2008. La madre de uno de los niños -Martín, quien hoy tiene 20 años- denunció que Jorge había manoseado y abusado de su hijo", comienza el relato Beatriz.

"La madre de este chico fue a la Comisaría, donde una oficial la atendió y le hizo el escrito, le entregaron un papel pero nunca más la citaron. Quedó todo ahí, en la nada. El fiscal Sidoti -quien tiene a su cargo el caso- reconoció que esa denuncia existió", añade Beatriz.

Además de la desidia judicial a la hora de afrontar el caso, se suma el desinterés de la institución educativa a la hora de investigar y apartar al presunto abusador. "Cuando sucede esto, los directivos nos convocan a una reunión y nos dicen que está todo en manos de la Justicia y que van a retirar a Jorge del albergue, donde era uno de los cuidadores", continúa Beatriz.

Sin embargo, Jorge Bordón no fue apartado totalmente de la institución. Por el contrario, fue reubicado bajo el ala protectora del padre Horacio -Corbacho, otro de los imputados-, donde mantendría el contacto directo con los niños que asistían al recinto educativo. 

"A Jorge lo sacaron de la parte del albergue pero lo pusieron como secretario y chofer del padre Horacio. Seguía en contacto con los niños como si nada hubiera pasado. La madre del chico abusado lo retiró de la escuela y nunca más volvió. Ante los rumores, muchos padres hicieron lo mismo porque ya se comenzaban a ver cosas raras. Los niños más chicos jugaban a bajarse los pantalones, a mostrarse las partes, a tocarse y otros juegos raros", amplía el relato Beatriz.

Por último, Beatriz se refirió a la actitud que adoptaba la escuela cada vez que los padres se acercaban a hacer algún reclamo o pedir explicaciones, haciéndolos sentir culpables y convenciéndolos de que se mantuvieran en silencio. "Se manejaban de manera muy hermética. Te ibas a quejar y te decían que ellos se iban a encargar, pero te pedían que no dijeras nada ni lo comentaras con otros padres. Te hacían sentir culpable diciéndote que podías perjudicar a tu hijo si se conocía lo sucedido".

El Procurador analizará el expediente

El expediente de esta denuncia inicial, que data del 2008, ya se encuentra en poder del Procurador de la Corte, Alejandro Gullé, quien deberá evaluar si se actuó correctamente o si cabe algún tipo de responsabilidad a la fiscal que recibió aquella denuncia y no hizo nada al respecto. La fiscal en cuestión sería Mercedes Moya, quien ha cobrado notoriedad en las últimas semanas por tener a su cargo la investigación del caso de la "fiscal viajera".