Muerte en el cuartel: misterio y un brasero que no aparece
Semanas atrás, una joven de 18 años fue encontrada sin vida en un refugio del Ejército en Las Cuevas. La autopsia reveló que falleció por intoxicación con monóxido de carbono. Las pruebas que supuestamente se perdieron.
El sábado 5 de noviembre, Fernanda Leyes (18) fue hallada sin vida en un refugio del Ejército en Las Cuevas y su novio, Darío Morales (21), un soldado al que había ido a visitar, estaba inconsciente en el mismo lugar. A partir de allí, la Justicia Federal inició las tareas pertinentes para determinar las causas del deceso, pero además ahora tiene que resolver por qué no pasó lo mismo con su pareja. El escenario de la investigación -un cuartel militar, con su propio "clima" y acostumbrado a regirse por sus normas internas- le suma interés a un caso que pasó raudamente por la sección Policiales de los medios.

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En primer lugar, la autopsia reveló que Fernanda falleció por intoxicación con monóxido de carbono. Pero hay un dato que no cierra a los pesquisas y que la familia de la fallecida -representada por el abogado Jorge Caloiro- ha puesto sobre el tapete: además de lo que se sabe, la mujer tenía algunos hematomas en el cuerpo. Los primeros indicios sobre las marcas que exhibía el cadáver descartaron que haya tenido relación con la muerte, ya que se trataba de heridas sufridas un día antes. De acuerdo con lo que pudo certificarse, pasó durante una excursión.
Y el brasero?
Lo que llamó fuertemente la atención es que en la habitación en donde durmieron Fernanda y su novio no hay ninguna estufa y sólo existe un caño de gas cerrado. Raro, por tratarse de un refugio de montaña y en donde hay disponibilidad de conexión al gas. Sobre este punto, el soldado dijo que habían puesto un brasero, cuyas emanaciones es lo que habría generado la intoxicación.
Pero hay puntos que no cierran en ese relato. Durante una inspección ocular que se hizo la semana pasada, ni el juez ni los efectivos que lo acompañaron encontraron cosa alguna parecida a un brasero ni una estufa: sólo el caño cerrado de gas (o no existe el brasero o, en todo caso, alguien se lo llevó para deslindar responsabilidades).
Como dato que se suma a la causa, se agrega que en el refugio también durmieron -en otra habitación- un cabo, su esposa y dos hijos que coincidieron con el argumento: "No había estufa en la habitación donde durmió Fernanda con su novio".
El soldado había consumido drogas
Lo que también llamó la atención de los investigadores es que los estudios realizados a la sangre y orina del soldado Morales indicaron que tenía una droga sintética (metanfetamina) en el organismo, un potente psicoestimulante que puede tener forma de polvo blanco o cristalino, y que se puede administrar por distintas vías.
El estudio se realizó el domingo en el Hospital Militar y los investigadores no pueden esclarecer cuándo consumió la droga ni tampoco qué efectos y en qué momentos los produjo.
