Mendoza seguirá en emergencia hídrica
El Departamento General de Irrigación (DGI) informó que Mendoza seguirá en emergencia hídrica, como en los últimos años. Según el pronóstico de escurrimiento, los ríos traerán menos agua que el promedio histórico.
-
Te puede interesar
Lunes otoñal en Mendoza: así estará el clima en el inicio de la semana
La zona más afectada, según el informe del DGI, será el sur provincial, aunque agregaron que el río Mendoza -entro otros cauces del norte y centro- también tendrá un caudal por debajo del promedio.
"Si bien este nuevo ciclo hidrológico se presentó con una mayor cantidad de nevadas en el norte y centro, y con disminuciones en la región sur, se prevé que no alcanzará valores medios en los escurrimientos de los ríos", señaló el DGI.
-
Te puede interesar
La evaluación: ¿una sentencia o una oportunidad para aprender?
El superintendente de Irrigación, José Luis Álvarez, consideró que "debemos seguir contemplando que Mendoza sigue en emergencia y que hay que garantizar agua para el próximo verano y la primavera 2017".
El pronóstico indica que los ríos de Mendoza tendrán un año entre "medianamente pobre" y "seco". Hay ríos que acumulan 7 años con un caudal por debajo del promedio histórico, como es el caso del Río Atuel por ejemplo. Con respecto al conflicto con La Pampa, Álvarez señaló que los pampeanos "reclaman por un caudal de agua que saben que no existe".
En la temporada pasada hubo más nevadas y agua disponible. Pero como se arrastraba una situación crítica de 5 años, las cuencas no llegaron a recomponer todo su potencial. Sí lograron mantenerse a tope las reservas de los diques de la provincia.
Posición de Irrigación ante la polémica por la cascada de San Isidro
El superintendente de Irrigación señaló que la postura de su cartera es que todas las aguas tienen que ser públicas y que para ser consideradas privadas deben nacer y morir dentro de una misma propiedad. Hay muchos lugares sobre todo en Tupungato donde esto ocurre.
"No es el caso del arroyo de San Isidro pero es la Justicia quien debe decidir. Mientras se encuentre judicializado el tema los particulares deben informar sobre las obras que realicen para que Irrigación las inspeccione y apruebe, algo que Vila no hizo. Esta semana le solicitamos todos los planos de las obras que está realizando", explicó Álvarez, quien añadió: "la cuenca de San Isidro afecta la propiedad de nueve usuarios, no sólo la del señor Vila, por eso nuestra posición es que es pública".
"El de Vila es un caso pero hay muchos más en la provincia, incluso hay multinacionales con conflictos similares", aseguró Álvarez, y agregó: "por eso le pedimos a los legisladores que nos ayuden y fijen su postura sobre el tema. Queremos terminar con la polémica entre aguas públicas y privadas y que todas sean declaradas públicas". Para conseguir esto se debería derogar o reformar la ley de aguas que es la que establece la diferenciación.