Mi humo al Sol (una madre y una hija)
Llegué a la obra interpelada, no sabía bien qué era. La imagen de la foto, esos gestos que marcaban una relación o historia, me sugerían algo, no sé qué. Y como lo dice su nombre, me dejé llevar por ese humo, ese humo, fue mi índice, el camino, la búsqueda.
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Algo me decía que tenía que ir, no como crítica de teatro, no pretendo serlo. Solo espectadora interpelada, desde ahí quería contar. El desafío y la tentación de estar a la altura de la pericia técnica y lo narrado.
Voy a ver la obra, conozco al director, le hago preguntas. Y en este camino una amiga desde Ecuador me sugiere un texto que me ayuda a poner un marco a esta nota y junto con las palabras de Manuel García Migani, encuentro las respuestas.
El director
Manuel García Migani es un joven director de teatro que nació en San Juan y vino a Mendoza a formarse en la academia y en su escuela, como dice él: "La del Flaco Suarez". También se fue a Bs. As. a terminar su formación para volver a Cuyo a escribir sus obras.
Así es como llega a su manos una obra para ser dirigida de Tennessee Williams y en esos ensayos siente la necesidad de escribir lo propio desde los sugerido por esos dos cuerpos actuantes, dos mujeres. Y comienza a escribir esta historia entre prueba y ensayo; surgen ingredientes de su propia trayectoria, de su paso por talleres en la cárcel de mujeres, de sus inquietudes de contar la violencia, desde todos los puntos de vista e ir mas allá, profundizar.
Ese valor agregado, que, como dice Manuel, tiene que ver con una nueva generación. Él tiene apenas 32 años y su manera de contar es nueva, es fresca, es vital. Su narrativa y su técnica, su interdisciplinidad, su obra en confluencia con los demás lenguajes. Es alguien que está contando de manera distinta, original. Según Manuel, el procedimiento escénico da forma a la historia, y la tensión entre esos cuerpos fue originando ese conflicto.
Se trata de la relación entre una madre y una hija (ya me empieza a cerrar más esta búsqueda). La gran actriz Elena Schneider interpreta a esa madre que sale de la cárcel a buscar a su hija, una Miranda Sauervein cómica, dramática, original.
El encuentro entre estas dos mujeres será en una casa, un comedor con una mesa de por medio, el lugar familiar donde se saldan todas esas dudas, esa deudas pendientes.
Hay tanto que hablar entre madre e hija, tantas verdades a medias, espera, búsqueda y reclamos. Historia invertida en la que la madre le cuenta a su hija que fuma marihuana y el porqué de un aborto. El porqué de su condena en la cárcel, de su decisión de matar a su padre. Y aquí la violencia de género atraviesa todo el relato y nos muestras las victimas como victimarios; y los porqués de los porque.
La obra se desarrolla en el teatro El Taller, y como dice Manuel: "No me gusta sacarla de acá, este es su lugar". Al entrar en la sala uno ingresa en otra dimensión, en una especie de caja donde el espectador mira desde una oscuridad que lo hace parte de la escena, como quien mira por una cerradura.
En el Festival de Estrenos 2013, Mi humo al sol ganó los premios a mejor obra, mejor texto y mejor actriz (Elena Schnell).
El arte y la vida
Comienzo a entender porque estoy ahí.
Alfred Gell, en su texto La Antropología, el arte y la vida de las cosas, propone que la teoría de arte antropológica debe orientarse sobre el estudio de las modalidades de producción y consumo de arte, de su puesta en circulación en las propuestas locales y de las situaciones de interacción social que provoca.
El estudio del arte sobre la dimensión relacional de la vida social. El autor dice lo siguiente: "La naturaleza del objeto de arte es una función de la relación social, la matriz en la que está engarzado".
Para él, la obra de arte es un agente (de acción) que es percibida como parte de una serie de secuencias causales, eventos causados por la voluntad, la intención y la mente.
Entender el arte desde acá: "La Función del arte no es sancionar algún tipo de comunicación simbólica, sino un medio de acción social que los seres humanos emplean para afectar, provocar o seducir a sus semejantes, comprometiendo a sus actos y pensamientos" (Gell, 1998:6). Es decir, el arte encarna intenciones y expectativas que modifican el contexto social en el que está incluido.
Para este autor, la obra es índice, y nos lleva a despejar la acción que nos ha motivado hacia ella. Y el claro ejemplo es el título de la obra Mi humo al Sol, y paradójicamente el título toma al humo, índice del fuego. Lógica del descubrimiento; es un tipo de razonamiento que recorre la vida social y nuestros encuentros con las personas y objetos. Descubrir.
El virtuosismo técnico del artista se ofrece al receptor como un desafío, una seducción. La tecnología del encantamiento funciona en todas aquellas estrategias técnicas-arte, música, retórica, dones, danzas que los seres emplean para hacer partícipes a sus semejantes de propósitos, proyectos e intenciones. Estas intenciones no son estables y son recreadas en cada proceso de apropiación o reproducción.
Hay una biografía común en la vida de las personas, los objetos, las representaciones, las imágenes. El arte es un poderoso recurso humano por medio del cual se alegoriza.
Entonces, el arte en mí es descubrimiento, no análisis técnico, es encontrarme con el espacio para poder sentirme esas actrices y decir a través de ellas lo que uno mantiene callado. Puede que sean una prolongación mía, del autor, de la obra en sí, que te indican y accionan en vos las ganas de ir al encuentro de lo que uno tiene para decir en esas relaciones que son tan conflictivas y necesarias como los vínculos familiares. Y hallar el punto de decir, siempre contar, porque la espera y el desencuentro hacen que los afectos se esfumen.
Para Manuel, la obra tiene valor en sí misma, como obra, más allá de los temas que aborde, pero está de acuerdo en que la obra sugiere preguntas, y a él también le interesa el arte que interpela, que cuestiona: ¿qué lugar ocupa la mujer en la sociedad?
Si bien no le interesa el teatro como mensaje, él interpela. Habla de "un sistema familiar que es violento de por sí", y esto puede ser incómodo para muchos. Sí, a él le gusta incomodar pero también entretener y contar una historia. Y en esto, más que cumplir con una función, la obra "es una celebración donde la imaginación, el que nos cuenten una historia, nos lleva a completar algo de lo real".
Mi humo al Sol, sus últimas tres funciones: domingos 6, 13 y 20 de setiembre.
Emilce Herrera Cozzoli
Gracias Manuel Migani porque te descubrí.
Para Ceci Rocka , siempre conté con vos.

