Perpetua para penitenciarios por golpear mortalmente a un preso
Cinco agentes del Servicio Penitenciario Bonaerense fueron condenados hoy a prisión perpetua por la golpiza a un preso en el penal de San Martín en 2012 que le terminó provocando su muerte.
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El Tribunal Oral en lo Criminal 4 de San Martín condenó a prisión perpetua a cinco agentes del SPB por la brutal golpiza que le terminó ocasionando la muerte al convicto Patricio Barros Cisneros, de 26 años, quien murió en la Unidad 46 el 28 de enero de 2012.
La condena recayó contra los penitenciarios Héctor Mario, Rodrigo Emidio Chaparro, Gerardo Rodolfo Luna, Víctor Miguel Gallego y Juan Manuel Liberto. Los agentes fueron acusados por el delito de "torturas seguida de muerte", y mientras tanto permanece prófugo el guardia César Raúl Benítez.
Otro de los acusados por el hecho fue el penitenciario Víctor Silva, quien se suicidó en 2012. El joven Barros Cisneros estaba detenido en la Unidad 46 de San Martín y desde hace tiempo había tenido cruces con los guardias en reclamos por las condiciones de detención.
En su veredicto, el Tribunal también solicitó que se investigue a los jefes penitenciarios por encubrimiento agravado por intentar construir una versión falsa de los hechos.
En el juicio, el Centro de Estudios Legales y Sociales (CELS), que representó a la víctima, aseguró que Barros Cisneros fue atacado en un pasillo y "recibió patadas y trompadas en todo su cuerpo". En ese sentido, la querella expuso que la golpiza a Barros Cisneros le provocó el hundimiento del globo ocular dentro del cráneo.
Según la acusación del CELS en el juicio, la golpiza surgió luego de una discusión entre Barros Cisneros y los penitenciarios sobre el lugar donde podía él recibir en visitas a su novia. Los agentes Luna, Chaparro, Liberto y Mario comenzaron la golpiza, según el CELS, y luego se le sumaron los otros penitenciarios acusados.
Según un testigo declaró en el juicio, "todos pegaban piñas, patadas, trompadas, saltaban arriba, en la cabeza, en las costillas, en la entrepierna, donde se les cruzaba, como a una pelota de fútbol, como a una bolsa de basura".
"La sentencia pone en evidencia la grave crisis de funcionamiento del Servicio Penitenciario Bonaerense, negada por las autoridades, y la necesidad de que se avance en una reforma profunda del sistema penitenciario provincial para erradicar las prácticas violatorias de los derechos humanos de las personas privadas de la libertad. La persistencia de estas prácticas vuelve ineludible la pronta implementación del Mecanismo Nacional de Prevención de la Tortura", sostuvo el CELS en un comunicado.
Fuente: Noticias Argentinas

