Lo condenaron a 7 años de cárcel por torturar a su esposa
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Un hombre fue condenado a siete años de prisión acusado de haber intentado matar a golpes a su mujer y torturarla con una picana y arrojándole gas pimienta, con la intención de evitar que lo denunciara por la violación de su hija de diez años, en un hecho ocurrido en marzo del año pasado.
La sentencia fue dictada por el Tribunal Oral en lo Criminal (TOC) 23 que condenó al imputado por el delito de "tentativa de homicidio en concurso ideal con desobediencia, en concurso real con abuso sexual, agravado por haberse cometido contra una persona menor de 18 años aprovechando la situación de convivencia preexistente, en calidad de autor”.
Durante el debate oral, el acusado, a quien se lo identifica con las iniciales N.D.S.M. de 38 años, reconoció la agresión y pidió, a través de sus abogados, una atenuación de la pena.
Los jueces Luis María Rizzi, Javier Anzoátegui y Marcela Rodríguez recrearon los hechos que ocurrieron la noche del 18 de marzo del 2014, cuando N.D.S.M discutió con su esposa en la vivienda que compartían junto a su hija de 10 años. En ese momento, el hombre comenzó a agredirla, a golpearla y le aplicó corriente eléctrica con una picana, además de arrojarle gas pimienta en su rostro.
"Con el fin de evitar que la mencionada, que ya había efectuado la denuncia por la violación de su hija menor de edad por parte del acusado, pudiera aportar los datos probatorios que lo incriminan”, señalaron los jueces en su fallo, al que tuvo acceso la agencia estatal Télam.
Según la sentencia, el hombre tomó "fuertemente del cuello con una de sus manos (a la mujer) haciendo presión sobre dicha zona, para arrojarla al suelo y continuar ejerciéndole presión".
"Seguidamente le colocó una 'picana' en su garganta, aplicándole varias descargas eléctricas, para finalmente tomarla de la cabeza, golpeándola contra el suelo. Ante ello, (la mujer) intentó defenderse con manotazos y cachetadas”, a lo que el agresor replicó arrojándole gas pimienta.
Al momento de ser detenido, el hombre reconoció la agresión ante los investigadores y la policía le secuestró la picana y un tubo de gas pimienta.
Durante el juicio, el imputado manifestó que se hacía cargo de todos los hechos tal cual le fueron leídos, por lo cual su defensa solicitó que se le aplicase una "pena leve" ya que, además, "goza de buen concepto en la unidad en que está alojado, trabajando y realizando tareas de jardinería”.

