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Una visión sobre fútbol, política y el "panqueque" Caparrós

El abogado y ex legislador Marcelo Parrilli analizó en MDZ Radio los vínculos entre dirigentes políticos y deportivos con los barrabravas.
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En el marco del fuerte debate desatado desde el jueves pasado por el ataque de barras de Boca a jugadores de River en la “Bombonera”, el abogado y ex legislador Marcelo Parrilli trazó su visión de los vínculos entre dirigentes, política e hinchas.

Entrevistado en Cambio de Aire, por MDZ Radio, consideró: “Inicialmente los barras eran grupos de choque de los dirigentes deportivos, luego pasaron a serlo de los dirigentes sindicales y políticos y creo que en los últimos años han pasado a ser también grupos de choques de Gobiernos nacionales, provinciales y municipales, que los han utilizado muchas veces como fuerza para tercerizar la represión”.

“Si usted es gobierno nacional y tiene que reprimir con la Federal paga un costo; si es (Mauricio) Macri y debe reprimir con la Metropolitana paga un costo; si es (Daniel) Scioli y tiene que reprimir con la Bonaerense paga un costo, en cambio, si reprime con una patota que "nadie sabe de dónde vienen ni quiénes son", el costo queda diluido”, reflexionó Parrilli.

En cuanto al “negocio” de los barras, explicó: “Desde el poder es fácil comprar gente dándole distintas prebendas: entradas, los quioscos en tornos a los estadios, puestos en la administración pública (hay un montón de barras bravas en el Indec y en la Legislatura). De esta manera se genera ese vínculo y se da la parábola de Hegel entre el amo y el esclavo: tanto lo usa el amo al esclavo que al final el esclavo se convierte en amo de su antiguo amo”.

“A veces estos grupos cobran una autonomía propia y hacen cosas que a quienes los utilizan a diario no les gustan o los termina perjudicando. Yo creo que es un error muy grande pensar que este es un problema estrictamente de Seguridad o de Código Penal; este es un problema político muy profundo y hasta que no se cambien los dirigentes que los usan, van a seguir existiendo”, dijo el abogado.

Sanciones y mafias aquí y allá

Parrilli habló además de la sanción a Boca por parte de la Conmebol tras el vergonzoso episodio en el superclásico por los octavos de la Libertadores. “Son organizaciones mafiosas; los dirigentes de fútbol no en vano estuvieron simbolizados por Julio Grondona durante tantos años, eso es la AFA”, dijo y agregó: “La Conmebol es la unión mafiosa de dirigentes latinoamericanos y la FIFA es el pináculo de las organizaciones mafiosas con Blatter a la cabeza, ocurre que Blatter tiene un poquito más de criterio que los mafiosos de Sudamérica, pidió una sanción más dura, pero los mafiosos de Sudamérica están en Sudamérica, justamente, y necesitan que Boca no quede afuera de competencias en el continente y sacaron esa sanción”.

Sin embargo para el abogado hay “un problema político profundo: cómo las instituciones del Estado utilizan, financian, sostienen y protegen a estos grupos, que de otra manera no podrían existir”.

“El cambio va a venir en la medida en que la sociedad lo reclame, se movilice en esa dirección y lo imponga. De estos dirigente es muy difícil, estos dirigentes sólo cambiarán cuando no tenga más remedio, pero son ellos los creadores del problema, así que no lo solucionarán. Que ahora las patotas sean fuerza tercerizada para reprimir conflictos políticos les ha dado un grado más de inserción dentro del propio aparato del Estado”, consideró Parrilli.

El “panqueque” Caparrós

El abogado dedicó además algunos párrafos al escritor Martín Caparrós, reconocido fanático de Boca, quien en declaraciones a MDZ Radio repudió con dureza la actitud de la hinchada y dijo que había hasta pensado en dejar de seguir el fútbol.

“Cuando Caparrós escribió el libro 'Boquita' era el escriba de la barras. Bueno, habrá necesitado algunos pesos... qué se yo. Ahora aparece diciéndoles "energúmenos" o "vándalos", a los mismos que el en su momento levantó”, lo cuestionó Parrilli. Sin embargo consideró: “Son cosas menores. De todos modos, al verlo en televisión pontificando, había que hacerle algún recordatorio”.