Caparrós: "Pensé en no darle más pelota al fútbol"
Martín Caparrós, confeso hincha del Xeneize y escritor, en una entrevista con MDZ Radio confesó que tras el bochorno del jueves último en la Bombonera llegó a replantearse seriamente el hecho de seguir interesándose por la pasión de multitudes.
"Siento humillante que me siga importando Boca Juniors", reconoció en diálogo con el programa Tormenta de Ideas, de MDZ Radio, desde San Sebastián, España.
"Estaba viendo el partido, en circunstancias bastante tristes de por sí. Estaba solo en Madrid, eran las 2.30 de la mañana y trataba de sintetizar el partido por wi-fi, todo era de por sí bastante triste, pero que encima diera ese resultado lo multiplicó por 5.500", afirmó decepcionado.
Los incidentes lo llevaron a caer en la cuenta de que a veces "la influencia de una decisión individual en cosas que interesan a grandes cantidades de personas puede tener una consecuencia decisiva, por supuesto gracias a complicidades, fallos y errores", reflexionó.
"Era interesante pensar cómo, en sociedades donde las cosas parecen estar ordenadas, de pronto un individuo o dos o tres pueden generar un cambios bastante bruscos", señaló Caparrós.
De la pasión al "negocio"
El autor de Hambre desmitificó la práctica cultural del "aguante" al equipo, o a los colores de la camiseta, en el siguiente razonamiento: "Se supone que los representantes por antonomasia de Boca son los 11 muchachos que están adentro de una cancha con la camiseta. Pero muchos de ellos no tienen una mierda que ver con Boca, más allá de que es una empresa que les paga para eso, hay también hay algo raro".
En esa línea, consideró que la pasión por el fútbol, convirtiéndolo en un negocio.
"De pronto, quienes tenemos la sensación o un vínculo de años con un equipo, con una institución, resulta que tenemos que ser representados por gente a la que ese equipo le importa tres carajos. Eso también es extraño", cuestionó.
Caparrós se lamentó de que "hace muchos años que hay un contexto que hace propicio estos hechos de violencia y que hacen que los barrabravas tengan de rehenes (o de socios) a todo el mundo".
Para el hincha de Boca es evidente que "no somos capaces de llevar adelante un partido de fútbol en condiciones normales, como sí lo pueden hacer 200 países en el mundo".
El fútbol argentino está en una situación inverosímil.
En ese sentido, el periodista simpatizante de "boquita", arriesgó:
"No estaría mal que se fuera todo al carajo, si esa es la condición para que volvamos a empezar de nuevo y armar un fútbol razonable que funcione".
Volvé a escucharla:

