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¿Te considerás un insatisfecho crónico?

Las comparaciones, las exigencias personales y cinco claves para salir de la insatisfacción
Foto: http://eqover.com.mx/
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Cuando la insatisfacción y la infelicidad se vuelven una constante en nuestra vida, algo no anda bien. Poder reconocerlo y salirse del lugar de víctima permanente a quien todo le sale mal es un gran paso para revertir una actitud que, dicen los que saben, atenta contra el bienestar.

Angustia, nerviosismo y desconfianza son tres de las principales características de las personas "deficitarias emocionalmente", tal como las define el ingeniero Juan José Arévalo, master coach profesional para Infobae.

El déficit de logros o cosas materiales es sólo un juicio de quien no se ve como posibilidad a sí mismo. De este modo, cierra chances para él y su entorno, que puede recibir hasta maltrato, complicando aún más las circunstancias.

"Las personas que están siendo insatisfechas suelen tener el perfil de quien se siente víctima. Es decir que pueden llegar a sentir que, por razones externas a ellas, las cosas no llegan. Por eso, suponen que hasta que estas razones o circunstancias no cambien, tampoco cambiará su destino. Suelen creer en la mala suerte, y se rodean de un halo de pesimismo, dándole carácter de permanente a lo que les pasa", describió el especialista de MyC Consulting, quien remarcó que se trata de personas que cuando se comparan con los otros "se ponen automáticamente en segundo lugar y, más aún, sin considerar siquiera que lo bueno para otras personas, tal vez no sea tan beneficioso para sí".

Tras asegurar que "si nos comprometemos con un sereno apego a elegir lo que nos gusta, ya sea por comparación o porque algo nos interesa, resultará más fácil enfocarnos en nosotros mismos a partir del autoconocimiento", Arévalo insistió en que esto es, en definitiva, "estar comprometidos con nuestra propia identidad, eligiendo desde una total libertad coherente con nuestros propios gustos".

"La infelicidad es una emoción que nos predispone al enojo y la violencia; comportamientos que no abren posibilidades para nosotros, ni para los demás. Por el contrario, suelen atraer más infelicidad, convirtiéndose en un verdadero círculo vicioso". Así lo definió Arévalo, para luego destacar que "si nuestras observaciones se suelen dirigir hacia las cosas que nos generan insatisfacción es porque estamos comprometidos con la infelicidad".

El profesional reflexionó:

 “Esto genera una fuente inagotable de sufrimiento, y quienes tienen este compromiso, difícilmente conozcan la alegría o la tranquilidad de fluir con la vida misma".

"La completud nos llega con el ser. Está comprobado que ningún bien material o logro de por sí nos hará sentir plenos durante un tiempo lo suficientemente prolongado, y tampoco nos garantizará la felicidad duradera".

El especialista aseguró que "sentirnos agradecidos con la vida por lo que tenemos requiere de un trabajo interior y un compromiso con entender que nada nos pertenece, y que todo nos es dado para hacer uso, en un mundo donde se suele amar a las cosas y usar a las personas".

"El apego a los logros y a las cosas, de por sí no constituye una mala tendencia, sino la manera para conseguirlas. Algunas veces compulsivamente, y otras sin disfrutar del camino que nos lleva hacia ellas. Disfrutar nos puede permitir darnos tiempo para distinguir lo que ya poseemos, y así sentirnos más plenos ante lo que logramos", remarcó.

¿Qué hay que hacer?

1. Dejar de compararnos con los demás.

2. Darnos tiempo

3. Revisar nuestros logros pasados

4. Comprometernos con nuestros resultados

5. Entender que somos parte de la solución