Ocho muertes "dudosas" en las comisarías de Mendoza
La dudosa muerte de Leonardo Rodríguez en un calabozo de la comisaría 27ª de Godoy Cruz encendió la luz de alerta en organismos provinciales que se encargan de monitorear los niveles de violencia ejercidos por parte del estado. Por caso, el Observatorio de la Violencia del Estado en Mendoza relevó las muertes de detenidos en contexto de encierro y alertó sobre el incremento de los “suicidios” en comisarías. "Suicidios entre comillas, porque son muertes dudosas que tiene varios patrones en común", aclaró a MDZ Sonia Arias, titular de dicho observatorio.
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"Alguien debería explicar cómo es que el “suicidio” se ha convertido en epidemia entre los detenidos en comisarías. Sólo en el último año se han registrado cuatro veces más “suicidados” que en los diez años anteriores", explica Arias.
"Entre 2014 y 2015 en un año, todas son muertes de varones, jóvenes y pobres que cayeron detenidos en situación de contravención o por averiguar antecedentes, todos ahorcados y en ningún caso por comisiones de delitos", remarca Arias a este medio.
Si bien, como ya lo había consignado MDZ en una nota anterior, en las calles, las muertes de varones jóvenes se relacionan directamente con armas de fuego, aquí, en las cárceles, se originan por ahorcamiento o armas blanca y en comisarias es mas diverso, por ejemplo intoxicaciones o armas de fuego.
El año anterior las muertes en situación dudosa y de encierro fueron dos y en 2014, ocho.
A esto, se suman casos por lo menos llamativos como el de Gabriel Franco en Alvear, " estuvo detenido un fin de semana, estuvo internado y al día siguiente apareció ahorcado pero sin colgarse de ninguna parte", dispara con suspicacia Arias.
"Todos estos jóvenes al parecer se golpean antes de suicidarse o se hieren", ironiza la titular del organismo de contralor y añade "antes de la necropsia ya se caratula la defunción como un suicidio".
Desde el observatorio aclarana además que no hubo interes por parte del Ejecutivo para contactarse y que no hay estadisticas oficiales más allá de que ellos manejan cifras propias.
"En el gobierno de Pérez las muertes por gatillo fácil, por caso, fueron 55", aseguran y remarcan que hubo un incremento de la violencia institucional en los últimos años".
Según el informe estas son las muertes caratuladas como dudosas:
VÍCTOR ARIEL VÉLEZ fue detenido el 21 de enero de 2014 por una contravención y trasladado a la comisaría 9ª de Guaymallén. A los 20 minutos apareció ahorcado en el calabozo.
DOMINGO PÉREZ fue detenido el 18 de junio de 2014 en la comisaría 12ª de San Martín, unas horas después estaba ahorcado en su celda.
GABRIEL FRANCO, de 16 años, era hostigado constantemente por la policía. Entre el sábado 24 y el domingo 25 de agosto de 2014 fue detenido en la comisaría 14ª de General Alvear donde fue salvajemente golpeado y amenazado. En la madrugada del lunes lo encontraron ahorcado al pie de un árbol.
NELSON CASTILLO estaba detenido en un calabozo de la comisaria 17ª de Lavalle. Apareció ahorcado con su remera el 14 de setiembre de 2014.
GERARDO NAVARRO, tras un conflicto familiar ocurrido el 14 de noviembre de 2014, fue demorado en la comisaría 29ª de Maipú. Poco después apareció ahorcado con su remera.
BRIAN PUEBLA, de 18 años, quedó detenido el 2 de diciembre en la comisaría 13ª de Rivadavia. Horas después apareció ahorcado con una frazada.
LEONARDO RODRÍGUEZ fue detenido el 16 de enero de 2015 y alojado en la comisaría 27ª de Godoy Cruz. Dos horas después apareció ahorcado con su remera en el calabozo.
Todas estas muertes, tan similares que parecen la misma repetida varias veces, ocurrieron en un solo año y fueron caratuladas como “suicidios”.
A ellas hay que agregar la muerte de CLAUDIO GIL detenido por una contravención el 22 de junio de 2014 en la comisiaría 19ª de Junín, y que a poco de ingresar “se descompensó y murió”. Como en la mayoría de los casos, su cuerpo presentaba lesiones compatibles con tortura de las que la versión oficial no da cuentas.
Clarisa Ercolano
