¿Qué beneficios nos trae dormir bien?
“Con un sueño reparador nos cansamos menos y tenemos mejor resistencia aeróbica, fundamental para deportistas”, dice esta publicación de la revista Muy Interesante.
Mientars ques los niños no reaccionan de la misma manera a la privación de sueño que los adultos. Según un estudio publicado en la revista Pediatrics, los niños de entre siete y ocho años que duermen menos de ocho horas tienen más probabilidades de ser hiperactivos, distraídos e impulsivos. Y es que la falta de sueño continuada puede derivar en síntomas de TDAH (Trastorno por déficit de atención con hiperactividad) en los más pequeños.
El mejor tratamiento de belleza, más natural y económico es el sueño reparador. Un estudio publicado en la revista British Medical Journaldemostró que las personas que duermen bien durante la noche resultan más atractivas y más saludables para los demás que las personas que duermen poco y mal.
Existen varios estudios que avalan la teoría de que las personas con falta de sueño continuo (insomnio) tienen tres veces más posibilidades de sufrir una insuficiencia cardíaca que los que duermen bien a diario. Una de las investigaciones, encontró que el insomnio aumentaba los niveles en sangre de las hormonas del estrés. Esto a su vez incrementaba la tensión arterial, la frecuencia cardiaca y también el colesterol, todos ellos factores de riesgo para nuestra salud cardiovascular.
“Cuando el cerebro está descansado y la producción de hormonas es equilibrada, nuestra memoria funciona mucho más eficientemente; esta circunstancia provoca que nuestra imaginación se dispare y nos vuelva más creativos”, destacó la Fundación Española del Corazón.
Está claro que dormir relaja nuestro organismo y gracias a ello nuestro cuerpo produce más melanina y más serotonina; ambas hormonas contrarrestan eficazmente los efectos de las hormonas del estrés (adrenalina y cortisol). Cuando nos despertamos, nos sentimos mejor tanto física como emocionalmente. Por contra, no dormir bien aumenta la producción de las hormonas del estrés, ayudando a la depresión a asentarse un poco más en nosotros, según la Fundación Española del Corazón.
Una investigación de la Universidad Carnegie Mellon (EE.UU.) concluyó que las personas que duermen menos de siete horas al día son tres veces más propensas a resfriarse que las que duermen ocho horas o más. No dormir lo suficiente debilita nuestro sistema inmunológico y dormir bien lo impulsa. Todo esto ocurre porque durante el tiempo de sueño el sistema inmunitario aprovecha para regenerarse y así poder luchar con eficacia contra contra las toxinas y los gérmenes.
Para muchos es uno de los grandes placeres de la vida y no es para menos. La siesta, también lo es. La Universidad de Hafi (Israel) realizó un estudio cuya principal conclusión se resumen en que una siesta de 90 minutos a media tarde ayuda a fijar los recuerdos y la destreza.
Los niños en edades comprendidas entre los 10 y los 16 años que tienen trastornos respiratorios del sueño como los ronquidos, apnea del sueño o similares, son más propensos a tener problemas de atención y aprendizaje, según un estudio publicado en la revistaSleep. Otro estudio, que realizó un experimento con estudiantes universitarios, reveló que aquellos que no dormían lo suficiente obtuvieron peores calificaciones que los que sí lo hicieron. Así, la privación del sueño afecta claramente al aprendizaje y, en consecuencia, a nuestro resultados académicos.
Un estudio de la Universidad de Chicago (EE.UU.) descubrió que dormir poco y mal conduce a un aumento de los niveles de una hormona llamada grelina, que nos provoca la sensación de hambre; de la misma forma, los adipocitos o células grasas liberan menos leptina (la hormona supresora del apetito). Así, motivado por al acción de estas dos hormonas, si estás a dieta y duermes pocas horas, sentirás más hambre que si duermes 8 horas.
Los accidentes que implican un solo vehículo y están relacionados con el cansancio y al falta de sueño son incluso más numerosos que los accidentes provocados por el consumo de alcohol. Según declara el investigador David Rapoport del NYU Langone Medical Center (EE.UU.).
Un sueño adecuado es una parte clave de un estilo de vida saludable y uno de los beneficios a largo plazo es que dormir las horas adecuadas, entre 7 y 8 horas al día, ha sido asociado a una vida más larga (dormir muy poco o dormir excesivamente provocan lo contrario), según un estudio del St. Luke-Roosevelt Hospital Center de Nueva York (EE.UU.).