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Llegaron a su cena de egresados y no había fiesta

Alumnos de una escuela de Maipú fueron estafados en un día que debía ser de festejo. Detalles de una historia de película.

Los chicos de la escuela Rieles Argentinos de Luzuriaga, Maipú, buscaban terminar su primaria con un festejo que recordarían para siempre. Sin embargo, no podrán olvidarse de lo acontecido este viernes pero no por haber sido una noche feliz.

Resulta que los padres de los estudiantes empezaron con los trámites para festejar el egreso de los jóvenes y encontraron una buena fecha y un precio acorde a sus expectativas en el salón La Quinta de calle San Francisco del Monte de Guaymallén.

Pero a tres días de la fecha señalada fueron informados de que el salón había sido sobrealquilado y que no podría realizarse el evento porque tenía prioridad una empresa que iba a hacer su festejo de fin de año. Entonces, les ofrecieron otro lugar, pero éste no contaba con las rampas de ingreso necesarias para una de las estudiantes que se desplaza en sillas de ruedas, por lo que los padres se negaron a aceptar el ofrecimiento.

El caso fue judicializado y la Justicia ordenó que el salón debía disponer los medios para que la fiesta se llevara a cabo. Este viernes, los chicos de 7º B de la escuela Rieles Argentinos llegaron al salón acompañados por sus familiares, todos vestidos para la ocasión, pero en la puerta del lugar los esperaban dos policías que les prohibieron el ingreso.

Además de la tristeza que pasaron los chicos, una de las estudiantes esperaba que ésa fuera una noche para festejar antes de viajar a Buenos Aires en donde deberá someterse a un tratamiento prolongado.

Uno de los padres se comunicó con MDZ para contar la situación.

El comunicado de los padres

"A principio de año nos planteamos con los papas de 7ºB de la Escuela Rieles Argentinos de Luzuriaga, Maipú, el modo para agasajar a nuestros hijos a fin de año. Por este motivo evaluamos varias alternativas, buscamos en internet y en las redes y pedimos referencias. Finalmente nos decidimos a contratarla cena de egresados en el salón La Quinta de calle San Francisco del Monte 1040 de Guaymallén. Nos contactamos con una persona de nombre Ana Mercedes Rivarola que nos dijo ser una de las dueñas del salón. Nos invitó a dicho salón, nos recibió en el mismo y nos mostró las instalaciones y nos comentó acerca de los alcances del evento (menú, música, servicio de banquete, impuestos a pagar, etc).

El día 9 de mayo firmamos un contrato con esta señora, luego de haber acordado con todos los padres y abonando la seña correspondiente que equivalía al valor de todas las tarjetas de los egresados. A partir de ese momento, todos los padres comenzamos con la compra de entradas, paulatinamente y por tandas ya que nuestra escuela es muy humilde y se nos dificultaba la compra de la totalidad de las tarjetas en un solo paso. El contrato nos imponía un mínimo de 150 tarjetas para realizar la fiesta y compramos, entre todos, alrededor de 200 tarjetas.

Todo era alegría y entusiasmo hasta ese momento. La fiesta estaba pactada para el día 11 de diciembre a las 21 hs en el salón antes mencionado.

A 9 días de la fiesta (4 días hábiles) nos cita la Sra. Ana Rivarola y su esposo Federico Pérez y nos comunican que no pueden realizar la fiesta en el salón acordado porque el salón estaba sobrevendido para ese día con anterioridad a nuestro contrato y realizarían allí una fiesta de fin de año a una clínica médica. Como alternativa nos ofrecen realizar el evento con las mismas características pero en un salón de Russell, Maipú, sito en calle Pescara 10298. A fin de encontrar una solución, nos disponemos a visitar el salón alternativo y nos encontramos con que se trata de un salón improvisado en una bodega muy antigua, el que dista mucho en calidad y comodidades del salón ofrecido en la propuesta inicial, sin vidrios y piso con granza. Observamos además que el salón no está adaptado para personas discapacitadas, que no posee salidas de emergencia, luz, de emergencia, matafuegos, etc. Al consultarles a Ana y Federico sobre la habilitación municipal como salón de fiestas, nos responden que está todo en condiciones y que está habilitado por la Municipalidad de Maipú con el nombre de Tierra Clara. Destaco lo referente a adaptación para discapacitados porque una de las egresadas se moviliza en silla de ruedas y tal como nos presentaron el salón, no era posible movilizarse ni acceder a los sanitarios.

Finalmente, al mostrarles nuestra disconformidad por el cambio de salón y consultarle acerca de otras posibles alternativas, nos dicen que esa es la única alternativa, que no hay otra.

Ante la ansiedad e incertidumbre provocada por esta situación a sólo días del evento, los padres nos acercamos al salón LA QUINTA al día siguiente y ahí nos contactamos con la Señora Moira Sosa. Al comentarle nuestra situación nos contesta que por diferencias con la Sra. Ana Rivarola y su esposo Federico Pérez, había pactado una fiesta para el mismo día que la nuestra que había sido contratada el día 1 de diciembre. Nuestra desilusión se transformó casi en bronca al entender que estábamos muy cerca de ser estafados ya que se descubrían mentiras entre ambas partes. A partir de este hecho nos reunimos nuevamente con Ana y su esposo para proponerles realizar el evento en otro salón del mismo nivel del contratado. Nos ofrecen cambiarnos el evento de fecha ya que se oponen al cambio de salón, a pesar de que acercamos varias alternativas de salones de los cuales habíamos averiguado precios y condiciones para facilitarles el trabajo. Es importante entender que no era posible mover la fecha del evento ya que con la anticipación que se había contratado la fiesta los papas y sus familiares habían coordinado sus cronogramas de trabajo y viajes para poder asistir ese día. Se suma además que la egresada antes mencionada (con discapacidad) debe comenzar un tratamiento prolongado en Buenos Aires a partir del día lunes 14 por lo cual debe viajar el día 13 de diciembre a dicha provincia y le es imposible participar de este evento en otra fecha.

A sólo 3 días de la fecha de la fiesta y sin tener novedad alguna de la otra parte decidimos, realizar una presentación legal (medida autosatisfactiva autos N 251760, caratulados MATURANA JAVIER ALBERTO Y OTROS C/ RIVAROLA ANA MERCEDES Y OTROS P/ MEDIDA AUTOSATISFACTIVA) ante el posible incumplimiento del contrato. La jueza del 15 juzgado civil, Dra. Herrera se expide , en 24 hs y determina que la fiesta debe realizarse el día pactado y en el salón que había sido contratado inicialmente. Resolución judicial que se comunica por medio del oficial de justicia ese mismo día 10 de diciembre a la Sra. Rivarola y los propietarios del Salón LA QUINTA.

La resolución judicial establecía los siguiente: “Admitir la medida autosatisfactiva promovida y, en consecuencia, ordenar a los ANA MERCEDES RIVAROLA, MOIRA SOSA Y EXEI MARTIN SOSA que dispongan todos los medios que sean necesarios para que el próximo día 11 de diciembre de 2015 a las 21 horas se de efectivo cumplimiento al servicio contratado de cena de egresados de séptimo grado B de la Escuela Rieles Argentinos en el salón La Quinta, sito en calle San Francisco del Monte 1040, Guaymallén, Mendoza, conforme el contrato celebrado en fecha 9 de mayo de 2015 entre las Sra. Ana Mercedes Rivarola, con DNI N| 27238780, como locadora y los Sres. Elizabeth Reynoso (DNI N 25.520.175), Gustavo Agüero ( DNI 20.828.190), Alejandra Palacios (DNI 25.412.944) y Patricia De Blasis (DNI 22.754.753), como locatarios”

La orden judicial fue notificada a todas las partes ese mismo día mediante oficial de justicia.

El día viernes un grupo de padres afectados fuimos entrevistados en la radio LV10 y también en canal nueve y pusimos de manifiesto todo lo que hasta aquí nos había pasado, para evitar que a otras familias y niños les ocurriera lo mismo y que tomaran todas las precauciones posibles.

El viernes a la noche a las 21:30 llegamos al salón LA QUINTA varios padres, los egresados y familiares, en compañía de las Dras. Priscila Baroni y Verónica Fernández y Escribana M. Paula Belluco. En el portón de ingreso del salón se encontraban dos personas de seguridad (policías). Uno de ellos, luego de decir buenas noches le pregunta al papa que conducía el primer vehículo de la caravana Marcelo Angelini, a que evento concurría, a lo que el papá responde a la fiesta de egresados de la Escuela Rieles Argentinos, respondiendo que no puede pasar, porque allí hay otro evento y que la fiesta de egresados no se va a realizar. Solicitándole despeje el puente de ingreso.

Inmediatamente ante la negativa de ingreso y los términos del personal de seguridad, descienden las abogadas y la escribana presentándose como tal a lo que le responden, que pasen que las está esperando el Abogado del salón y que solo ellas pueden pasar por órdenes del salón.

Los padres estacionamos todos en las orillas de calle San Francisco del Monte y solo ingresaron las abogadas y la escribana. Minutos después y ante el pedido de las abogadas a que ingresaran los padres, el abogado indica que solo dejen entrar a tres padres a la administración, en donde se encontraba la dueña del salón MOIRA SOSA, conocida también como GIGI y su abogado Daniel Peralta.

Ahí manifiestan que los padres y gente de la fiesta de egresados no podemos pasar al salón, que se está celebrando otro evento, que ellos pusieron a disposición de Ana Rivarola el salón, quien no estaba presente. Que el evento de la cena de egresados no se realiza, que no se va a dar cumplimiento a la orden judicial, que lo discutirán en la vía civil y penal y que son cosas que pasan, palabras textuales del abogado Peralta. A lo que la Dra. Fernández le dice que vaya a decírselo a los niños que están esperando entrar a su fiesta de egresado y al resto de la gente. Luego de unas discusiones de palabras entre la Dra. Fernández y la dueña de salón que encima se dio el gusto de tratar de monigote a los padres, nos retiramos de la administración del salón. Lógicamente nadie de la empresa, ni los obligados judicialmente, dieron la cara ante el resto de los padres y niños que estaban esperando para ingresar, y el resto de sus familiares. Las que dieron la noticia y se hicieron cargo de la lamentable situación de la no realización del evento fueron nuestras abogadas, la escribana y los tres padres que habían dejado entrar por órdenes de la Sra. Sosa.

Se quiere aclarar que aunque todo estaba pago NUNCA ESTUVO A DISPOSICION DE LOS PADRES NI EL SALON, NI EL DISJOCKEY, NI LA MUSICA, NI LA ILUMINACION, NI EL SERVICIO DE CATERING. Independientemente que entre ellas intentan deslindarse responsabilidades.Lo cierto y concreto es que había dos policías contratados para no dejarnos entrar al salón. La situación fue realmente lamentable, la violencia que se ejerció en esos momentos sobre nuestros hijos AL ROBARLES LA ILUSION DE SU FIESTA DE EGRESADOS y al resto de nuestras familias fue indignante.

En ese momento pudimos comprobar que finalmente habíamos sido estafados en nuestra buena fe, en la ilusión de nuestros niños y en el esfuerzo de todos los papás habiéndose sacrificado para comprar no solo las tarjetas, sino también, ropa, zapatos e indumentaria para los chicos, hermanitos y familiares. Lamentablemente tuvimos que contener la angustia y el llanto de nuestros niños.

Luego de un rato y ante el desconsuelo del momento los papas organizamos juntarnos con los padres y alumnos, si el resto de los familiares, en la casa de una de las familias, mientras que las abogadas y tres padres fueron a la Unidad Fiscal de Guaymallén a radicar la denuncia penal correspondiente.

Es nuestra principal intención de que este caso se difunda porque tenemos conocimiento que este grupo de personas actúa de manera similar desde hace un tiempo y no nos gustaría saber que han estafados a más niños y familias de nuestra sociedad. La angustia y desconsuelo de nuestros hijos nos hace absolutamente responsables como adultos de evitar o en lo posible intentar evitar más estafas a las ilusiones de niños que solo quieren tener su tan merecida fiesta cena de egresados.