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La epidemia del momento: la ansiedad

Según explican los profesionales, este trastorno está asociado a la vida en la ciudad. ¿Cómo combatirla?

Se oye sobre el pánico, sobre las fobias, de cuadros obsesivos compulsivos, sobre el estrés, sobre síndrome de burn out... en todos ellos este factor, fuera de control, está presente de manera hiperintensa.

Las grandes urbes son usinas productoras de ansiedad, construir un blindaje contra la tiranía de los "tiempos modernos" resulta todo un trabajo.

¿Qué produce la ansiedad?

Un estado emocional y físico displacentero, familiar –primo hermano– de la angustia. Todos tienen cierta dosis de ansiedad y estrés, pero es distinto cuando esta "sustancia" se presenta con la potencia suficiente como para complicar la vida. 

La clave es que las personas se conecten consigo mismas.

La salud mental, ir mejorando en este punto, depende mucho de esos movimientos de equilibrio y desequilibrio permanente, es así como se va aprendiendo a vivir, superando esos desequilibrios. 

¿Cuáles son las causas?

Todo empieza en la familia primaria: discusión,  ansiedad o violencia. Pero lo central tiene que ver con los primeros años de vida, con el "el clima emocional familiar primario" en el que se crece; de allí emerge la predisposición a todos los trastornos derivados de este factor.

Los niños copian el estado emocional de sus padres, se impregnan de eso, y lo hacen rasgo de personalidad. 

La ansiedad es como un estado casi filosófico: en algún punto es querer ir más rápido que el tiempo.

La salida

Las terapias, la actividad física (fundamental), la reconexión profunda con los afectos, la meditación, el dejar de priorizar el trabajo y "el deber ser" para comenzar "a ser"... y eso está en los vínculos fundamentalmente.

Se explica que el proceso en el cual una persona se va enfermando o adquiriendo estados sintomáticos o patológicos es largo, y que de eso no se vuelve tan fácilmente.

Los ansiosos ya declarados y los que se sienten tranquilos deben revisar cada tanto qué nivel de estrés y ansiedad tienen. Porque son estados que se van instalando muy silenciosamente y, un día, de repente, ya están tomados por esta enfermedad de la premura.