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Cáncer de tiroides: la importancia de la detección precoz

Los métodos para detectar complicaciones cancerígenas en la glándula tiroidea resultan vitales para realizar un tratamiento exitoso.
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Especialistas en endocrinología destacaron la importancia de que la palpación de la glándula tiroidea sea "parte de la rutina" en el control clínico, ya que es "importante" para la detección precoz del cáncer de tiroides. 

Por tal motivo, al conmemorarse mañana el Día Mundial del Cáncer de Tiroides, la Sociedad Argentina de Endocrinología y Metabolismo (SAEM), envió un mensaje de concientización a la comunidad, haciendo foco en "la importancia del diagnóstico precoz de la patología". 

"El aumento en la incidencia de cáncer de tiroides se ha duplicado en los últimos años. Igualmente, el crecimiento ha sido de los tumores más pequeños, llamados carcinomas papilares, y que tienen un muy buen pronóstico de curación", sostuvo Ana María Orlandi, Jefa del sector de tiroides de la Unidad de Endocrinología del Hospital Álvarez y Coordinadora del Departamento de Tiroides de SAEM. 

Asimismo, la especialista hizo hincapié en que "el hecho de que se encuentren tumores más pequeños indica que se ha tomado mayor conciencia acerca de la importancia de realizar más diagnósticos de la glándula tiroidea". 

La glándula tiroides es un órgano que se encuentra ubicado en la base de la garganta y produce hormonas que ayudan a controlar la frecuencia cardíaca, la presión arterial, la temperatura del cuerpo y el peso. Estas hormonas son conocidas como T3 y T4 y su importancia radica en que ejercen influencia en la mayor parte de las células y colaboran en el control de sus funciones. 

El signo principal del cáncer de tiroides es un bulto (nódulo) en el cuello. Éste puede ser descubierto durante un examen físico de rutina o también la persona puede notarlo al mirarse en un espejo. 

El diagnóstico del cáncer de tiroides se hace en base a una biopsia de un nódulo tiroideo o después de que éste es removido durante la cirugía. Aunque estos nódulos son muy comunes, sólo 1 de cada 10 resulta ser un cáncer de tiroides. 

Hasta el momento, en nuestro país el tratamiento primario de todas las formas de esta patología era la cirugía. Por lo general, se recomendaba extirpar toda la glándula o la mayor cantidad de tejido tiroideo que se podía extraer de una manera segura. 

Sin embargo, recientemente se firmó un Consenso intersocietario sobre tratamiento y seguimiento de pacientes con cáncer diferenciado de tiroides entre SAEM, la Asociación Argentina de Cirugía de Cabeza y Cuello (AACCyC) y la Asociación Argentina de Biología y Medicina Nuclear (AABYMN). 

En dicho consenso se fijaron las Guías de Tratamiento teniendo en cuenta el incremento de casos (mundial y localmente) y los diversos cambios de enfoque terapéutico y de seguimiento a pesar del buen pronóstico de este tipo de enfermedad. 

El punto principal fue la estadificación (clasificación y evaluación de gravedad) por riesgo de recurrencia de la patología y la necesidad de llegar a un consenso entre las 3 instituciones locales involucradas en el manejo de estos pacientes. En esa línea, la especialista afirmó que "no todos los carcinomas papilares se comportan del mismo modo". 

"Por tal motivo, los tratamientos están comenzando a ser más personalizados y menos agresivos", agregó. Los exámenes de seguimiento periódicos son esenciales para todos los pacientes con cáncer de tiroides ya que puede volver a aparecer. 

Las consultas de seguimiento incluyen una historia clínica y examen físico cuidadoso, con especial atención al área del cuello, al igual que exámenes de sangre para determinar si es necesario algún cambio en la dosis de hormona tiroidea (en caso de que se haya extirpado toda la glándula tiroides). Esta campaña de concientización sobre el cáncer de tiroides es organizada por SAEM y cuenta con el apoyo del laboratorio Genzyme de Argentina.

Fuente: Noticias Argentinas