La Iglesia difunde duro comunicado por la violencia de culto
La Comisión Nacional de Justicia y Paz (CNJP) del Episcopado argentino difundió un documento para alertar sobre la "creciente e inadmisible violación del derecho a la libertad religiosa de personas y comunidades".
Presidida por el laico Gabriel Castelli, la CNJP puntualizó en su mensaje que "en las últimas semanas asistimos con horror a un incremento de la violencia en el mundo para enfrentar diferencias políticas o nacionales, con una triste secuela de destrucción y muerte, especialmente de civiles inocentes".
"Nos conmueve especialmente la situación en la Tierra Santa, donde nació, vivió, murió y resucitó el Señor Jesús, un territorio que es sagrado para las tres grandes religiones monoteístas (judíos, cristianos y musulmanes), que soporta un conflicto ya muy largo, en lugar de caminar hacia la paz está cada vez más ensangrentado", se advirtió.
"A la inadmisible persistencia terrorista del grupo islámico Hamas, el Estado de Israel ha respondido con una desproporcionada violencia que ya produjo cientos de muertos civiles, incluyendo mujeres y niños indefensos, y daños físicos y sufrimientos espirituales tan extensos que serán muy difíciles de reparar", se dijo en el comunicado.
En ese contexto de conflictos extendidos y persistentes, la Comisión llamó la atención "la también creciente e inadmisible violación del derecho a la libertad religiosa de personas y comunidades".
"En la Argentina, una tierra bendecida por Dios en la que vivimos una extendida y amplia libertad religiosa, muchas personas no advierten la gravedad de lo que ocurre hoy en el mundo en esta materia", se aclaró.
Además el análisis señaló que más de dos tercios de la población mundial sufre hoy restricciones severas a la libertad religiosa: "Hay regiones enteras donde personas, familias y comunidades pierden todo, incluso la vida, solamente por querer ser fieles a su fe".
"A veces son estados totalitarios ─como Corea del Norte─ que oprimen y persiguen a toda religión e impiden todas sus manifestaciones. Otras veces, son estados gobernados por fundamentalismos religiosos que persiguen y castigan a quienes no practican la religión oficial, como ocurre lamentablemente en algunos países islámicos", se explicó.
Finalmente, se dijo "hay lugares donde no son las leyes o los estados quienes violan más gravemente la libertad religiosa, pero sí hay una fuerte intolerancia de grupos mayoritarios que impiden la vida de los minoritarios".
En este sentido, el organismo condenó a las situaciones que se producen Siria e Irak, "donde los cristianos presentes en esas tierras desde hace dos mil años están siendo asesinados u obligados a dejar sus casas y ciudades sin poder llevar consigo más que la ropa que llevan puesta, además de la destrucción de templos y lugares de culto".
(TELAM)
