ver más

Imputaron a policía cordobés por "gatillo fácil"

El efectivo está acusado de matar a un joven de 18 años durante un confuso episodio ocurrido en la ciudad de Córdoba.

Un policía fue imputado esta tarde por la muerte de un joven de 18 años, ocurrida el sábado pasado en la capital cordobesa, en el marco de un caso de "gatillo fácil", tal como acusan los familiares de la víctima.  

La fiscal de Instrucción Jorgelina Gutiez, encargada de investigar el asesinato del joven Alberto Pellico (18), imputó al agente Lucas Chávez por la presunta comisión de los delitos de homicidio y de lesiones agravadas por el uso de armas de fuego, según informaron fuentes judiciales a ka agencia estatal Télam.  

Mientras tanto, el otro policía que intervino en los hechos, el sargento Rubén Leiva, no fue imputado, por el hecho que ocurrió en la madrugada del sábado, en el barrio Los Boulevares, cuando Pellico se dirigía en su motocicleta a comprar una gaseosa, junto a un primo, Maximiliano Peralta (21).  

Pellico recibió un impacto en la nuca, que le provocó la muerte, mientras que su primo (Peralta), que está imputado por supuesta resistencia a la autoridad, resultó herido de una balazo en una pierna.  

Para la familia de Pellico se trató de "un caso de gatillo fácil sin ninguna justificación", en cambio, desde la Policía, el caso es planteado como un presunto enfrentamiento, ante la supuesta resistencia de los jóvenes a ser controlados.  

El jefe de Seguridad de la Zona Norte de la Policía, Claudio Vignetta, dijo que, "en el marco de un operativo de control", los ocupantes de la moto "se dieron a la fuga, lo que derivó en una persecución" y luego en "un intercambio de disparos".  

De acuerdo con Vignetta, se espera el protocolo de la autopsia para conocer los detalles de lo sucedido e informó que, en el lugar donde fue hallado sin vida Pellico, no se secuestró ninguna arma aunque, lo que "no quiere decir que no haya habido una".  

En cambio, Carlos Luis Amiti, abogado encargado de representar a la familia Pellico, expresó: "No hubo ningún tiroteo, que quede bien claro. Incluso, uno de los policías interrogó al dueño de un taller de la zona para buscar un arma e ir a ponérsela al muerto".  

Con asiduidad se repiten denuncias por supuestos hechos de violencia institucional y en mayo pasado vecinos de Río Segundo, localidad ubicada a 40 kilómetros de la capital provincial, denunciaron haber sido víctimas de allanamientos ilegales concretados por la Brigada de Investigaciones de la Policía.  

En mayo pasado, tres efectivos de la Policía fueron detenidos acusados de haber robado a un grupo de jóvenes mientras esperaban el ómnibus, para lo cual simularon un control policial.  

La asiduidad de hechos vinculados con agentes de la fuerza hizo que, en mayo y en junio pasado, familiares de víctimas del accionar de la Policía marcharan por la capital cordobesa contra las políticas represivas del gobierno de José Manuel de la Sota.