Comer compulsivamente: síntoma de un trastorno emocional
Cuando una persona se da cuenta que la comida la domina, en realidad se encuentra desadaptada en cuanto al manejo de sus emociones. Las emociones negativas tienen su razón de existir, hay veces que uno desea no sentirse de tal manera, por lo que prefiere distraerse, negar o bien reprimir.
Es por eso, que la comida se presenta como una distracción accesible, demorando así llegar al nudo del problema. El comer así se convierte en una experiencia desadaptativa, porque en lugar de permitirse sentir y reconocer lo que realmente le pasa, elige comer, comer y comer porque no era hambre verdadera lo que estaba sintiendo, sino hambre emocional.
La práctica disciplinada de la atención plena (también denominada Mindfulness) nos permite reconocer y hacer consciente la energía de nuestras emociones, aceptarlas y aprender a transitarlas de manera saludable.

Prestarle atención a las emociones nos da mucha información sobre nosotros mismos y nos ayuda a descubrir cómo manejarlas mejor. Evitar y reprimir las emociones tiene un alto costo en salud física.
“Lo invito a reestablecer su más adecuado peso físico y emocional, concientizando y gobernando de una manera adaptativa sus estados mentales. La práctica de regular de mindfulness (gimnasia mental) es una manera. Una práctica simple, reveladora y decididamente transformadora”, expresó el Dr. Juan Martín Romano, médico clínico especialista en nutrición, integrante de Visión Clara Mindfulness Argentina y miembro de la Sociedad Argentina de Nutrición.

