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¿Cómo aprender a manejar las emociones?

Las emociones son parte esencial en nuestras vidas, gracias a ellas tomamos decisiones y armamos proyectos, por eso es importante manejarlas bien.
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Actualmente la ciencia está reconociendo que las emociones son parte vital y esencial de nuestras vidas y que gracias a ellas no solo vivimos sino que tomamos todas nuestras decisiones, le damos sentido a la vida, armamos nuestros proyectos y que son básicamente inconscientes.

También sabemos que no es lo mejor dejarse llevar por las emociones, pero peor es ignorarlas. Las emociones son útiles para la vida, son parte de cada pequeño acto y de cada pensamiento, por eso la Licenciada Solange García Bardot, de Hémera, Centro de estudios del estrés y la ansiedad, explica qué son y recomienda acciones para que no nos arrastren.

Cuando nos ocurre algo significativo, el cuerpo y la mente se preparan de la mejor manera para experimentar lo que nos está sucediendo. Existe toda una parte del cerebro llamada sistema límbico que su función principal es la de procesar las emociones. Ellas nos marcan si algo es bueno o si es malo y si debemos acercarnos o huir de eso. Esta parte del cerebro está conectada con el resto del cerebro, el neocortex, pero cuando el cerebro límbico está trabajando el neocortex disminuye su funcionamiento. En varios sentidos la emoción tiene supremacía sobre la parte más desarrollada de nuestro cerebro humano.

Lo mejor que podemos hacer es conectar con las emociones es aprender a vivenciarlas, darles su espacio y tiempo, conocerlas, aceptarlas, para luego regularlas.

Se lo podría graficar como una ola que nace, rompe y se va desvaneciendo. Este sería el proceso natural de la emoción. Cuando la emoción es interrumpida, o negada por algún factor, la emoción (que es energía) comienza a hacer síntoma, puede ser en el cuerpo pero puede ser la sombra. En cambio, cuando las incluimos podemos saber de su función, podemos ser consientes de su energía particular y para qué nos sirve. 

Existen varias maneras de regular nuestras emociones, muchas las realizamos de manera natural y espontánea para lograr que ese caos emocional se desacelere un poco, lo suficiente como para generar espacio mental para que esa información emocional funcione dentro nuestro de manera óptima. 

Estas técnicas tienen que ver realizar actividades disfrutables, el juego, el ejercicio físico, las relaciones sociales, el descanso. Nuestro cerebro es plástico, esto quiere decir que lo podemos modificar y actuar sobre él, podemos ser responsables de nuestro cerebro y hacerlo más saludable. En este sentido una mente calma es una mente saludable.

Últimamente se están desarrollando, y enseñando las técnicas de mindfullnes, meditación y yoga, donde se trabaja con la atención focalizada en las sensaciones, sin juzgar. 

Se trata de lograr una mente más tranquila sin tanta actividad, vigilante atenta pero relajada.

Estos ejercicios no solo son útiles para regular las emociones sino que logran un desarrollo importante de nuestra capacidad atencional, bajan los niveles de estrés, desarrollan la percepción del detalle, fortalecen nuestra memoria, mejoran el aprendizaje, desarrollan nuestra capacidad empática, aumenta la sensación de autonomía, disminuyen los niveles de frustración y reduce los pensamientos intrusivos. 

Para observar este fenómeno, se viene estudiando lo que se llama estado de flujo que es básicamente la capacidad de concentrar la energía psíquica poner la atención en cuestiones que son de nuestra elección, que tienen un sentido y por tanto cuando las realizamos sentimos que el tiempo no pasa, etc. Ejemplos de esto es cualquier actividad que nos absorba toda nuestra atención por un lapso de tiempo y nos mantenga sumergidos en el aquí y ahora.