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Baja el río Paraná pero se mantiene el alerta

El agua comenzó a ceder en las costas de Corrientes, pero la situación de alarma no ha cesado debido a las lluvias en el sur de Brasil.

La calma parece que comenzó a llegar a las costas ribereñas de la provincia de Corrientes, ya que la cota del río Paraná en esa jurisdicción comenzó a decrecer considerablemente, aunque un aumento de lluvias en la cuenca superior del cauce puso en alerta a las autoridades.

El caudal comenzó a crecer en los puertos de Iguazú y por nuevas lluvias en el sur de Brasil, por lo que el Instituto Nacional del Agua (INA) pronosticó un ascenso de las aguas en el Paraná para los próximos días.

Según mediciones de la Prefectura Naval en los puertos de Itatí, Paso de Patria y la ciudad de Corrientes, el río descendió 7 centímetros en las últimas 24 horas, sigue en bajante y permanece estacionado en las localidades de Goya y Bella Vista.

En la capital provincial, donde la altura de evacuación es a los 7 metros, seguía en 7,09 metros a diferencia de ayer, cuando alcanzó los 7,16 metros, lo que ratifica una tendencia en descenso. El número de damnificados en los barrios costeros continuaba siendo de 50 familias alojadas en dos centros municipales y otras 150 autoevacuadas, informó a Télam el intendente de la ciudad de Corrientes, Fabián Ríos.

"La baja del río Paraná es sostenida y estamos planificando de qué manera acompañamos el regreso de las familias damnificadas a su hogares", indicó el jefe comunal y agregó: "Si bien el descenso es lento, esperamos que se acentúe" y que el "repunte" en las altas cuencas "dé espacio para que el río se ubique por debajo de los 6 metros en Corrientes".

En Goya, donde el Paraná midió 5,69 metros y está a un centímetro del nivel de evacuación, el intendente Gerardo Bassi explicó que hay 60 familias reubicadas y esperan el pico de la creciente para el domingo o lunes. Además confirmó la continuidad de la ayuda a los autoevacuados con alimentos, abrigo, infraestructura y materiales para las casas.

"La situación es compleja pero con el trabajo constante y la ayuda del Ejército tenemos controlado un panorama en el que logramos transmitir tranquilidad y seguridad a las familias", afirmó.

Mientras que en Santa Lucía, a 200 kilómetros de la capital, la subida del Paraná obligó a seis familias de la isla Guaycurú a trasladarse a la costa de la ciudad y otras 29 permanecen reubicadas en la isla.