Confirmado: el asesino es psicótico y consume drogas
La trágica muerte de la joven productora radial María Paula Giglio en la Municipalidad de San Carlos a manos de una persona con sus facultades mentales alteradas causó una terrible conmoción en todos los niveles de la sociedad mendocina.
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Quién tomó la vida de la periodista valletana fue Ezequiel Palleres, un muchacho de 23 años que vive en la Villa Cabecera de San Carlos con su madre y que está bajo tratamiento psiquiátrico desde el año pasado. Fuentes reservadas indicaron a MDZ Online que el joven presenta trastornos severos en el psiquismo con un cuadro psicótico con policonsumo de drogas.
Aparentemente, desde hacía varios días que el joven no tomaba la medicación correspondiente y había reincidido en el consumo de estupefacientes, algunos de las cuales serían drogas sintéticas. Todo esto alteró la mente de Palleres, quien no tenía antecedentes de violencia hacia terceros, y que derivó en la muerte violenta de la comunicadora.
La palabra oficial
Desde el Ministerio de Salud salieron a explicar la situación de Palleres. En diálogo con MDZ Online, Alberto Carlos Navarro, director del Área de Salud Mental y realizó un repaso sobre la cronología de la atención sanitaria al detenido.
Navarro explicó que el joven "llegó al hospital Tagarelli (en Eugenio Bustos) en junio del año pasado" consultando sobre sus problemas psicológicos, por lo cual "se lo derivó al hospital El Sauce, donde permaneció internado por 20 días". Allí "se lo compensó" clínicamente, y finalmente fue dado de alta al mes siguiente "en buen estado general" para "continuar con su tratamiento y seguimiento en el Tagarelli".
Sin embargo, la situación de Palleres se agravó debido a que, a principios de este año, Palleres "aparece con (un cuadro) de policonsumo" de drogas, según Navarro. Inmediatamente "se lo derivó al CPA (Centro Preventivo de Adicciones) de Tunuyán, donde recibió tratamiento médico psiquiátrico, psicológico y sociofamiliar".
En ese sentido, y contrastando otras versiones que indican una irresponsabilidad familiar, el funcionario de Salud aseguró que "la mamá (de Palleres) estaba comprometida con el tratamiento y seguimiento, acompañándolo permanentemente". Recordó que el joven "convivía con su madre" y aseguró que "no se le conocen otros vínculos familiares".
Retomando la situación, Navarro explicó que "el 2 de junio, el paciente llegó a la consulta en el Tagarelli y recibió su medicación", siendo el último día que se lo vió en persona, ya que "el 9 de junio, la mamá volvió al nosocomio diciendo que su hijo perdió o no tenía la medicación, la cual se le dio de vuelta".
"El día 12 de junio, el paciente tenía turno en el hospital,pero no acudió ni él la mamá, por lo cual se realizó el seguimiento telefónico", agregó. Lamentablemente se tuvo noticias de Palleres recién hoy, con la noticia del asesinato de Giglio.
Para Navarro, el desenlace fatal pudo haber sido por "una descompensación psíquica del paciente a causa de no tomar adecuadamente la medicación".
Agregó que no tomar los remedios recetados "puede llevar a una descompensación aguda con alteración grave de su psiquismo en torno a cuadros delirantes y alucinaciones que pueden condicionar su conducta con hechos como este, sin tener antecedentes de agresividad".

