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Alta performance y calidad de vida: Caminos de la creatividad

¿Qué es la creatividad? ¿Es hacer las cosas de manera distinta? ¿Es inventar algo nuevo? ¿Pensar en lo que nadie pensó? ¿Encontrar otros caminos? ¿Generar nuevas ideas?
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Tal vez un poco de todo eso. Y es una capacidad que está presente en todos, no obstante pueda ser más o menos desarrollada. Hoy en día muchos estudiosos opinan que el sistema educativo tradicional no sólo no estimula la creatividad sino que además tiende a adormecerla.

Natalia Aramburu

Por otro lado, hay estudios que indican que esa capacidad de creación propia de cada individuo puede ser recuperada, ya que ante ciertos estímulos diferentes de los que estamos acostumbrados a recibir, volvemos a conectarnos con ese aspecto latente.

Algunos autores aseguran que somos más creativos cuanto más relajados estamos, y tal vez sea por ese motivo que las empresas donde el surgimiento de ideas innovadoras es imprescindible para el crecimiento, suelen ofrecer a sus empleados espacios de recreación, juegos y actividades placenteras. Efectivamente, es común que cuando estamos más distendidos, surjan esbozos de nuevas invenciones.

Por otra parte, pienso que la creatividad por sí misma es algo agradable, y que no debería ser siempre buscada por sus beneficios netamente ligados a grandes logros, proyectos o ganancias económicas. Me imagino incluso una especie de ejercicio diario, donde todos podemos intentar hacer las cosas habituales de una manera diferente, o directamente hacer algo diferente…, como quien dice, buscarle la vuelta y hacer más entretenida la vida.

Hoy, por ejemplo, para inspirarme y escribir, recurrí a unos imanes que nos regaló nuestra amiga Mariela. Son muchas palabras con las que se pueden armar frases. En lugar de pensar una frase para escribir, tomé un puñado de esas palabras al azar, como quien toma un puñado de arroz. Les di orden de acuerdo con lo que me iban inspirando. El resultado está en la foto; demás está decir que, sin mediar ese recurso, jamás hubiese escrito algo así.

Por supuesto, se trata sólo de un juego, pero que puede servir de disparador para construir algo propio y creativo y, de paso, nos aporta una buena cuota de amenidad.

 

Por Natalia Aramburú, directora de la sede Mendoza del Método DeRose