Un presente que abandonó su pasado
¿Qué hacemos con nuestro pasado respecto de lo que prevemos como futuro? En todo caso, ¿qué aprendemos (si es que aprendemos) de los hechos que seleccionamos de ese pasado para designar, según cada época, como “historia”?
|
|
A partir de una mirada amplia, Cruz plantea un cuadro de abandono de ese pasado, pero deja bien en claro que esto nada tiene que ver con la idea del fin de la historia que planteara Fukuyama, sino que se relaciona con un quiebre con la herencia cultural (desde lo simbólico hasta lo concreto).
Cruz aporta, por supuesto, profundas herramientas de análisis de este presente que se resiste al pasado que lo construyó, pero justamente por esta idea, la de una historia abandonada y desvalorada, no podemos apartarnos de la sensación de pesimismo que trashuma las páginas de Adiós, historia, adiós.
Si no hay modernidad en la que creer ni progreso al que apuntar, parecería que todo estaría en el aquí y el ahora, y esta suicida idea social es la que Manuel Cruz desentraña en Adiós, historia, adiós.
Alejandro Frias