Un papiro revelaría que Jesús era casado
Hace dos años, se daba a conocer un trozo de papiro hallado por Karen King, profesora de la Harvard Divinity School, que desde el mismo momento en que salió a la luz generó controversias, ya que, según las traducciones que se hicieron, en él se habla de Jesús y de su esposa.
El “Evangelio de la esposa de Jesús”, como se bautizó a este papiro, de ocho por cuatro centímetros, está escrito en copto, el idioma de los antiguos cristianos, contiene la polémica frase “Jesús les dijo: mi esposa”, lo que, según King, demuestra que los primeros cristianos no negaban que su líder espiritual estuviera casado.
Ante esta aparición, las reacciones no se hicieron esperar, y desde el Vaticano negaron la veracidad del documento, sosteniendo que existían razones sustanciales para asegurar que el papiro era una falsificación. “Es posible adquirir un pedazo viejo de papiro no escrito y escribir cosas nuevas en él", argumentaron desde la Santa Sede, debido a que los primeros análisis sobre el “Evangelio de la esposa de Jesús” permitieron descubrir que el papiro, es decir, el material sobre el que estaba escrito el texto, era antiguo.
Pero ahora los científicos James Yardley y Alexis Hagadorn utilizaron la técnica espectroscópica denominada micro-Raman para la investigación y concluyeron que no sólo el papiro databa de entre los siglos VI y IX, sino que también la tinta que había sido utilizada también era de la misma época.
Esto daría por tierra con los argumentos que desde la Iglesia se esgrimieron sobre la autenticidad del documento, pero los científicos también se han encargado de declarar que, si bien pueden sostener con mucha precisión que quienes escribieron el texto eran cristianos, el papiro no demuestra por sí solo que Jesús hubiera estado casado o que entre sus discípulos hubiese también mujeres.
La autenticidad del papiro habría quedado demostrada con estos análisis, aunque desde el Vaticano se siga negando que sea verídico, especialmente poniendo en duda la forma en la que este apareción, pues no fue hallado en una antigua biblioteca ni en ningún otro sitio por el estilo, sino que, King lo recibió, según su propia versión, de parte de una persona que no quiso que su nombre se diera a conocer.

