Muerte de Puleo: tres meses de impunidad
A pesar de que la declaración judicial de quienes estaban con el joven rugbier fue contundente y clara —todos admitieron que habían adquirido y consumido drogas—, jamás la justicia intentó buscar a quien les vendió narcóticos esa noche de fiesta. Ello a pesar de que el nombre del dealer —un vendedor menor, pero vendedor al fin— aparece claramente mencionado por uno de los amigos de Puleo ubicado en la zona de Palmares.
¿Cuánto más se puede demorar la Justicia en saber qué sucedió concretamente? ¿Existe interés en hacerlo?
Susana Muscianisi, a cargo de la Oficina Fiscal nº 10, admitió esta mañana a MDZ que no hay imputación aún sobre nadie en particular y que el expediente sigue en veremos.
“No hay ninguna información nueva, más que nada por la feria judicial", aseguró. Al mismo tiempo, advirtió que no hay aún novedades de la contraprueba que se pidió hacer a Buenos Aires en noviembre pasado.
"Cuando tenga la información la voy a dar", dijo a este diario.
El estudio, que fue impulsado por el entonces fiscal subrogante Juan Tichelli ante el Cuerpo Médico Forense, intenta confirmar o refutar la prueba que se hizo sobre el cuerpo de Puleo y que arrojó que no tenía rastros de LSD.
En realidad, el estudio se hizo tardíamente dando la posibilidad al ácido lisérgico de no dejar rastros en el organismo del joven deportista. , el LSD persiste solo unas horas y luego desaparece, a diferencia de la marihuana que sí es detectable al paso de los días.
El ex ministro de Salud provincial Sergio Saracco, no solo refrendó esa posibilidad sino que además advirtió que la marihuana que se encontró en la sangre del fallecido podría haber causado la broncoaspiración que produjo su deceso.
Mientras esto ocurre, toda una familia insiste en esperar algún tipo de respuesta por parte de la Justica mendocina. Hay desazón y sabor a poco, frente a la quietud de un expediente que es el espejo de lo que viven muchos otros jóvenes en el marco del consumo de drogas prohibidas en la provincia.
¿Quién los cuida desde el Estado? ¿A alguien les interesa?
Miguel Puleo, padre del rugbier, contó oportunamente una anécdota que desnuda esa preocupación: “El otro día mi hijo mayor, el hermano de Cristian, me decía: ‘Papá, vos no podés estar cuidándonos cuando no estamos con vos'". La crudeza de esas palabras exponen el estado de abandono que muchas se veces se da a los jóvenes mendocinos.
Como sea, las explicaciones son pocas y no conforman a nadie. A poco más de tres meses de ocurrida la muerte de Puleo, cobra relevancia una vieja frase de Anacardis: "La ley es una telaraña que detiene a las moscas y deja pasar a los pájaros".