Los retoques que hombres y mujeres se hacen tras divorciarse
"Hace diez años el hombre no era muy afín a las cirugías estéticas. En cambio hoy ellos se han liberado más. En algunos círculos sociales, en el caso de los hombres esto da estatus, algo totalmente impensado hasta hace poco. La pregunta disparadora es ¿por qué no puedo hacerlo yo también, máxime después de un traspié emocional?".
-
Te puede interesar
Afirman que una querida pareja estaría afrontando una fuerte crisis
Entrevistado por una publicación del diario Perfil, el médico Roberto Martínez Rinaldi, especialista en Cirugía Plástica, Estética y Reconstructiva de la Clínica Gallia (Córdoba), afirma una tendencia: crece la demanda de cirugías estéticas posdivorcio y se da por igual en hombres y mujeres por arriba de los 40 años.
"Los divorciados tienen en común una situación afectiva adversa que desemboca en el deseo de un cambio físico. Quizás esto siempre existió, pero en mucho menor medida. Hoy, en cambio, con el acceso a la información, son muchos los pacientes que en el boca a boca -personal o vía Internet- se recomiendan pasar por el quirófano tras un conflicto emocional", explica Martínez Rinaldi.
Y ejemplifica que las personas de entre 40 y 55 años que llegan a su consultorio, a la hora de explicar el por qué de la cirugía estética , las respuestas tienen que ver con "motivaciones vinculadas ya sea con su creciente crisis matrimonial, como con su divorcio ya consumado".
Se trata de personas que a lo largo de su vida no tenían en sus planes someterse a procedimientos estéticos, pero que una situación sentimental conflictiva les desencadena la necesidad de verse y sentirse mejor.
Son personas con un nivel socioeconómico medio alto.
Las cirugías más demandadas por las mujeres son lipoaspiraciones, modelado del contorno, glúteos, aumento y/o levantamiento del busto.
En tanto que los hombres apuntan a mejorar el rostro en lo que hace a las arrugas y bolsas en los párpados, como también algunos se practican la lipoaspiración, mientras que es cada vez mayor la cantidad de hombres que demandan trasplante capilar. A diferencia de la mujer, el hombre intenta evitar procedimientos con postoperatorio largo.