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Historias de taxi: Sabelo, el chofer tiene miedo de subirte a vos

Aunque son raros, los casos de abusos, secuestros y violaciones hacen que muchos se rehúsen a tomarse un taxi. Pero lo cierto es que son los trabajadores del volante los que temen levantar pasajeros.

 “¿Te vas a tomar un taxi?, mejor llamá un remis”. “¿Tenés cómo irte? ¿Taxi? Yo te llevo”. Lo que antecede son algunas de las frases comunes entre muchos grupos de amigas o de madres preocupadas por sus hijas.

Las razones para evitar viajar en taxi son variadas, pero el temor de estar a solas con un desconocido en un habitáculo a altas horas de la noche por caminos inhóspitos, es recurrente en muchas mujeres y la aprensión a que esa confianza entre chofer y pasajero sea quebrantada es periódica lleva directamente al prejuicio.

Tal vez esa sea la razón por la cual tienen tanta repercusión los hechos como el ocurrido a fines del mes pasado, cuando se supo que un taxista de 26 años fue detenido acusado de cometer dos abusos sexuales contra adolescentes en Las Heras. Hacia menos de una semana que había ingresado a la empresa “Llamame un Taxi”, y tenía antecedentes penales.


La primera de las violaciones fue denunciada por una joven de 18 años, el 12 de septiembre pasado. En la denuncia, la víctima explicó que ese día a la madrugada abordó un taxi a la salida de un boliche ubicado en la zona céntrica, pero el taxista cambió de recorrido y la llevó hasta Villa Junín, en Las Heras, donde fue sometida sexualmente por el hombre.

Dos días después, una adolescente de 16 años abordó el mismo taxi en calle Independencia de Las Heras y, bajo el mismo modus operandi el conductor del rodado detuvo su marcha en calle Pascual Segura, en el distrito de El Algarrobal, y también la abusó.

El GPS del vehículo indicó que el chofer estuvo en los lugares indicados por las víctimas, justo a la hora que dijeron las mujeres. El hombre, quien tenía antecedentes menores, está detenido.

Uno de los casos que más conmocionó a nivel nacional ocurrió en 2003, cuando en la madrugada del 22 de junio un remisero conducía el Ford Galaxy del que se arrojaron dos jóvenes, presas del pánico por la forma en que el chofer conducía. Una de ellas murió al golpear contra el pavimento y la otra sobrevivió luego de estar varios días en coma y posteriormente en rehabilitación. Las chicas se lanzaron por la forma en la que el hombre conducía, un extraño movimiento que hacía con su mano en la zona la pelvis y la rara mirada con ojos perdidos del hombre, casi en estado catatónico.

Se habló de que el hombre había intentado secuestrarlas y abusarlas sexualmente. Pronto se descubrió que el chofer había tenido un ataque de epilepsia y fue liberado luego de haber resultado detenido.

Prejuicio... y miedo

“Un día me pasó en un viaje que estaba hablando por teléfono, tenía una pasajera, yo empezaba el turno luego de un tremendo asado familiar, me sentía tan pesado que me aflojé el cinturón. La chica inmediatamente empezó a gritar, pidiéndome que frene, que quería bajarse”, contó Álvaro, un chofer de taxi de 45 años, a este diario.


“No sabía qué había pasado. Se bajó despavorida, sin pagar y salió corriendo. Recién un rato después entendí lo que había pasado y lo que ella había creído”, agregó el taxista.

La historia al parecer es tan conocida en el rubro, que Pablo, otro trabajador del volante, la mencionó a este mismo medio, a la vez que contó su propia anécdota. Era invierno del año pasado cuando cerca del Aeropuerto vio a una joven pareja con su bebé cubierto en una manta haciéndoles señas para que pare. El viaje pretendía ser como cualquier otro, sin riesgo a simple vista a pesar de la hora. 

Somos nosotros los que andamos con miedo de levantar pasajeros y rezando para que no pase nada 

“Me paré porque era muy tarde y hacía muchísimo frío. Les pregunté a dónde iban y al rato me estaban asaltando, ¡y la que apuntaba con un arma era ella!”, relató el chofer, y lanzó la frase que motivó esta nota. “La gente tiene miedo de tomarse un taxi, piensa que los vamos a asaltar o a violar cuando eso casi ni sucede. Somos nosotros los que andamos con miedo de levantar pasajeros y rezando para que no pase nada”, agregó el taxista.

Hace algunos años, cobró relevancia el caso del chofer de taxi que asaltó a una jubilada en pleno viaje; esto quedó grabado en la memoria de muchos mendocinos. “Era un pibe que ese mismo día agarraba el taxi, el padre era propietario de cuatro coches, no sé por qué hizo eso”, añadió Pablo.

Más víctimas que victimarios

Claudio Requelme, coordinador de Seguridad del Sindicato de Taxis, aseguró que los hechos que involucran a un chofer de taxi en algún delito -tal como asalto o abuso- son casi nulos, y que por el contrario, son muchos más los que protagonizan como víctimas de asaltos, algunos fatales.

“Los taxistas sufrimos entre dos o tres asaltos por día. Por suerte no todos involucran lesiones graves, pero sí pasa que muchas veces se llevan hasta el auto”, aseguró Requelme a MDZ.

Los pasajeros tienen que sentirse seguros. La mayoría de los choferes son gente de bien.

Consultado sobre algún tipo de estadística que maneje el rubro en cuanto a choferes involucrados en hechos delictivos, Requelme expresó: “Lo más seguro del mundo es un taxi. Esos casos para nosotros son tan escasos y aislados que ni siquiera son significativos”.

Luego del caso del taxista de Las Heras, Requelme aseguró que desde el sindicato se pidió al Ministerio de Transporte la aceleración de dos proyectos. Uno tiene que ver con que “los choferes pasen por el Sindicato para hacer un curso de capacitación, donde se lo adentra en este tipo de servicio. Eso sirve para conocer a la persona, y hacer una especie de filtro”, explicó el coordinador de seguridad del gremio.

Otro tiene que ver con la exposición de una tarjeta de identificación para que el pasajero sepa con quién está viajando. “Pedimos la tarjeta naranja, donde está identificado el chofer, el pasajero tiene la obligación de saber quién es el chofer. Es la mejor manera de denunciar en las autoridades. Debe estar en el parasol y en el apoyacabeza. El Ministerio ya lo está haciendo y muchos coches ya la tienen”, explicó Requelme.


Algunos casos…

Tal como indica Requelme, los casos donde los taxistas son víctimas de robos y otros delitos son muchos más que aquellos que los ponen como protagonistas. No todos salen en las noticias, pero estos son algunos de los hechos que cobraron mayor repercusión en lo que va del año en Mendoza. En la mayoría de los hechos, los asaltantes se hacen pasar por pasajeros.

-28 de enero de 2014: Un taxista fue víctima de un robo violento en Guaymallén por parte de dos delincuentes que lo amenazaron con un objeto cortante. Se llevaron $550 de la recaudación, las llaves del auto y el celular.

-21 de febrero de 2014: Una mujer, que simuló ser pasajera, golpeó y asaltó a un taxista en Guaymallén y bajo amenaza con arma de fuego le sustrajo 500 pesos en efectivo.

-6 de marzo de 2014: Un taxista fue asaltado por un grupo de personas que simularon ser pasajeros pero en un momento del recorrido le apuntaron con un arma y le sustrajeron la recaudación. Fue en el Barrio Huarpes en Godoy Cruz.

-28 de marzo de 2014: Dos adolescentes y un niño de 10 años intentaron asaltar un taxi con un arma de fuego y numerosos proyectiles. Aparentemente habrían abordado el coche para robarle al conductor. Fue en el barrio La Gloria, en el sureste de Godoy Cruz.

-4 de abril de 2014: Un joven que se encontraba trabajando en su taxi fue asaltado por un hombre armado que simuló ser un pasajero. Le sustrajo su billetera con lo recaudado en su jornada de trabajo. Fue en Las Heras.

-9 de abril de 2014: Dos individuos con armas asaltaron a un taxista en Guaymallén. Lo amenazaron con armas de fuego y le sustrajeron la recaudación: 400 pesos en efectivo.

-24 de abril de 2014: Un taxista fue baleado y asaltado en plena vía pública en Las Heras. El supuesto pasajero sacó un arma de fuego, amenazó al conductor, le sacó 400 pesos en efectivo y, antes de fugarse, le efectuó un disparo en la mano.

-10 de junio de 2014: Un taxista fue asaltado en medio de uno de los viajes en el interior del Barrio Alta Mendoza en Ciudad. Fue abordado por una pareja en el interior del barrio San Martín de Ciudad. El hombre, luego de amenazarlo, le robó la recaudación, un teléfono celular e incluso un par de zapatillas.

-3 de julio de 2014: En la madrugada un taxista fue sorprendido por tres individuos armados que pretendieron sustraerle su recaudación en San Martín. La víctima fue auxiliada por otros taxistas que arribaron al lugar, golpearon y lograron detener a uno de los asaltantes.

-4 de julio de 2014: Un taxista fue asaltado por cuatro individuos con armas en el barrio San Martín en Ciudad de Mendoza. Dos individuos abordaron el taxi y le pidieron que los trasladara al barrio San Martín de Ciudad. Al llegar a destino, el chofer divisó a otros dos individuos que lo seguían en una moto. Os supuestos pasajeros lo obligaron a detener la marcha y sacaron un arma pidiéndole la recaudación. Se aproximaron los individuos que circulaban en moto y junto a quienes simularon ser pasajeros le sustrajeron 650 pesos en efectivo, un Nextel y el stereo del vehículo.

-14 de agosto de 2014: Un taxista fue asaltado por dos personas que simularon ser pasajeros. Fue abordado por dos mujeres que, en un momento del recorrido, lo asaltaron. Bajo amenazas con armas de fuego, le sustrajeron 240 pesos en efectivo.

-22 de septiembre de 2014: Un grupo de malvivientes abordó y asaltó a un taxista haciéndose pasar por pasajeros. Uno de los pasajeros tomó por el cuello al chofer y, tras amedrentarlo con armas de fuego, le sustrajeron 600 pesos en efectivo.

-7 de octubre de 2014: Dos asaltantes no solo se llevaron su recaudación del taxista, sino que también acarrearon al vehículo y escaparon en él. El hombre pudo conservar su teléfono celular, el cual utilizó para alertar a sus compañeros sobre lo que había sucedido. Minutos después, sus colegas encontraron al coche y a los malvivientes saliendo de él. El enfrentamiento entre taxistas y asaltantes provocó una verdadera batahola.

-9 de octubre de 2014: En Guaymallén, un taxista que recogió a un pasajero que terminó robándole. El hombre sacó un arma de fuego y le apuntó a la cabeza del chofer, exigiéndole la recaudación. La víctima trató de defenderse, el malviviente le disparó en la mano y le sustrajo 150 pesos en efectivo.

Concluyendo...

La próxima vez que nos subamos a un taxi con algo de desconfianza y temor hacia el chofer, habrá que pensar que del otro lado se produce exactamente lo mismo. Reciprocidades de tiempos convulsionados, le dicen.