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Mañana llega a Rusia la activista argentina detenida

Analizan si la liberarán o la acusarán de terrorismo. "Sus acciones tenían el aspecto de actividades extremistas", alegó el gobierno eslavo.

Camila Speziale  fue detenida en Rusia junto a sus compañeros de Greenpace en una misión en protección del Ártico. Su nave, “Artic Sunrise”, fue abordada por militares rusos y recién mañana será amarrada en Murmansk, donde se sabrá si los 28 activistas serán liberados o no.

La tripulación lleva 3 días capturada por las fuerzas de seguridad de Rusia y desde que fue abordada no se pudo establecer contacto con ningún miembro de la agrupación, y ni siquiera se han revelado aún los cargos que se les imputan. Entre los tripulantes hay otro argentino, Hernán Pérez Orsi.

Para recibirlos, un grupo de abogados de Greenpeace se instaló en Mummansk. "Se está diciendo que los van a acusar de terrorismo o piratería pero ningún cargo tiene sustento", adelantó Mauro Fernández, de Greenpeace Argentina. "Ya se analizó legalmente y cualquier acusación se cae inmediatamente. Los activistas en ningún momento pusieron en riesgo a nadie ni a la plataforma", aseguró.

Sobre el violento abordaje del Arctic Sunrise, Fernández explicó al diario Clarín que "el barco siempre estuvo fuera de la zona de exclusión, en aguas internacionales en las que no hay que pedirle permiso a nadie para estar". Con estos argumentos, los abogados de la organización ecologista pedirán que liberen a todos los activistas porque consideran que la detención del grupo fue ilegal.

La presunción sobre la acusación de terrorismo se vio reforzada por un comunicado del Ministerio de Relaciones Exteriores de Rusia que difundió la agencia de noticias estatal de ese país, en el cual el gobierno se refirió al incidente que se produjo cuando los activistas intentaban impedir que la plataforma petrolera Prirazlomnaya de la empresa Gazprom realice una peligrosa perforación en los hielos del Polo Norte en busca de petróleo.

"Las acciones (de la gente de Greenpeace) eran de una naturaleza agresiva, provocativa y tenía el aspecto de las actividades extremistas capaces de causar muertes de seres humanos y otras consecuencias graves", describió el ministerio a través de la nota, para justificar la intervención de los guardias fronterizos rusos, que al observar movimientos sospechosos realizaron disparos de advertencia al barco de los ecologistas. Y más tarde, tras una discusión con el capitán del Arctic Sunrise, abordaron la nave a punta de pistola.

En tanto, funcionarios de Comité de Investigaciones de Rusia (CIR) adelantaron otro de los cargos que les imputarían a los activistas. "De acuerdo a los materiales presentados, en el mencionado suceso se ven indicios de delitos previstos en artículo sobre 'Piratería'", señalaron a través de un comunicado difundido a la prensa.

De todos modos, Greenpeace Internacional informó que hasta el momento no recibió "ninguna confirmación oficial de los posibles cargos". Y reveló que a los tripulantes del barco "se les ha negado el acceso a la asistencia jurídica".