Una cuestión de foco
Muchas veces nos preguntamos por qué las cosas no resultan como quisiéramos, por qué los frutos no son los esperados. A pesar de vernos influidos por miles de factores, siempre tenemos la opción de elegir entre ellos. Elegir la forma en que haremos las cosas.
|
|
Por ejemplo, cuando al realizar una tarea estamos algo dispersos pensando en otras cuestiones, es de esperar que los resultados no sean los ideales. Todos contamos con determinada cantidad de tiempo y energía para aplicar a nuestra vida personal y profesional. Si esa energía está dispersa, pueden surgir inconvenientes en el resultado final, justamente por estar distraídos y haber olvidado algún tema o factor importante.
Sucede lo mismo con cada cosa que hacemos: si en el momento de planificarla o durante su realizaciónnuestra mente está entretenida con otros asuntos, luego no será casual que lo conseguido no sea lo que deseábamos.
En primer lugar, deberíamos analizar porquéaparecenfactores de distracción justo cuando necesitamos estar concentrados en algo. Tal vez así podríamos descubrir qué cosas realmente nos interesan y cuáles nos inquietan, como para ordenar y distribuir mejor nuestro tiempo y energía. Si hay algo que nos genera cierto estrés, malestar o incomodidad, si viene a nuestra mente en forma constante como tarea pendiente, o como una especie de problema no resuelto, es allí donde primero tenemos que enfocarnos, para darle solución a ese tema lo más rápido posible y poder luego enfocarnos en otros asuntos.
Esto puede aplicarse por día, por mes, por año, como nos sea más cómodo organizarlo, pero es imprescindible lograr poner foco en aquello que queremos alimentar y hacer crecer, ya se trate de un trabajo, un objetivo personal, una relación, un proyecto, un viaje...
Así como una buena receta de cocina no saldrá perfecta si no ponemos el cien por ciento de nuestra energía (física, emocional, mental) desde el momento de comprar los ingredientes hasta el de concluirla, cualquier tarea o acción que realicemos necesita, para dar buenos frutos,que le dediquemos atención absoluta, entusiasmo, concentración, dedicación, cariño, foco. Lo que consigamos como consecuencia sin duda estarámucho más acorde con nuestras expectativas.
Por Natalia Aramburú, directora de la sede Mendoza del Método DeRose.