Presenta:

Gestión social versus mano dura en Mendoza

Mendoza es sede del “VI Congreso Nacional de Educación en Gestión Social y Paz”. Una mirada que busca promover otras respuestas para actuar y construir en comunidad.
Foto: Gentileza Máximo Arias.
Foto: Gentileza Máximo Arias.

El jueves 19 y viernes 20 de septiembre se celebra en Mendoza el “VI Congreso Nacional de Educación en Gestión Social y Paz”. Educación, inclusión y autogestión, temas candentes en la sociedad argentina y un congreso que busca abordarlos desde la acción ciudadana y las diversas experiencias que se comparten en pos del desarrollo social.

Un espacio que puede servir para replantear los conceptos, herramientas y formas de combatir la delincuencia infantil y el abandono escolar, entre otros temas candentes de la agenda política. La propuesta de bajar la edad de imputabilidad, los recientes resultados de deserción educativa y la inseguridad, incentivan un debate que tiende a dejar de lado la realidad de los implicados y a criminalizar sin contextualizar.

La discusión tan en boga sobre mano dura o no y marginalidad versus inclusión está abierta, y por eso quizás, lo que plantean en el Congreso es precisamente lo opuesto. A partir de la conceptualización como base para entender de qué se habla cuando se habla sobre educación: a educación en gestión social, familia, comunidad y comunidad educativa, buscan definir el rol de cada actor como partes de un todo, articulados. “Pero no desde un espacio de debate, sino de construcción. Consideramos que hay demasiados conflictos por resolver, la educación hoy necesita construcción, no enfrentamientos”.

Miriam Godoy es la presidenta de la Asociación Mendocina de Educación en Gestión Social y una de las coordinadoras del Congreso. En entrevista con MDZ relató de que trata el encuentro, la gestión social en Mendoza y la mirada de los que trabajan desde la inclusión sobre la violencia juvenil.  

En Mendoza existen 320 centros comunitarios en los que se trabaja a diario: Centros de Desarrollo Integral donde se atienden niños de 0 a 4 años, Centros de Apoyo Educativo que trabajan con chicos de 6 a 18 años y están surgiendo por necesidad de la comunidad aulas para educación primaria y secundaria para adultos.

Cada centro surge donde la comunidad lo necesita, la idea es que la gente lo coordine y se vuelva protagonista. Algunas personas confunden el trabajo de los centros con asistencialismo, pero ellos aclaran que se trata de educación en gestión social: de crear una identidad, retomar los lazos sociales y trabajar en conjunto con la comunidad para que genere sus propias herramientas, acordes a sus necesidades.

 “La gente está muy acostumbrada a no ser protagonista, siempre viene otro que te conduce, siempre viene otro que te lleva o te da. Entonces cuando a esa persona le preguntas: vos, a dónde querés ir?, cambia. Nuestro rol es distinto, queremos acompañar el proceso del otro, no hacerlo acompañar tu proceso, lo que sería una invasión cultural, por ejemplo. Ya no es la idea de nosotros sobre lo que creemos que les hace falta, son ellos los que lo plantean. Por eso decimos que la comunidad conforma estas organizaciones.”

“Trabajar en la comunidad no es asistencialismo, es ayudarlos a definir sus necesidades y brindarles herramientas educativas o laborales para que puedan progresar y crecer juntos, demostrándoles que si ellos se lo proponen la respuesta está en ellos.”

Así, dependiendo de lo que plantea la comunidad se organizan para resolver situaciones. Por ejemplo, en la mayoría de las familias era necesario que ambos padres salieran a trabajar pero no tenían donde dejar a sus hijos. En algunos centros, ante esa necesidad puntual, se organizaron para cuidar a los chicos. “No pasa por dar de comer, sino por garantizar derechos y cuidados elementales que un niño necesita. Colaborando a que se sientan seres pensantes y activos en la resolución de sus conflictos”.

La importancia de la gestión social radica ahí, en acompañar el desarrollo integral, tando de los niños como de los padres, cambiando la mirada y remarcando la importancia de la educación como herramienta fundamental. “Esta mirada nueva, un paradigma nuevo de educación, que no se antepone o enfrenta con la gestión estatal o privada, es diferente. Porque si uno se para desde la lógica de la gestión estatal hace un planteo, desde la privada hace otro y desde la gestión social hacemos otro. Pero no son contradictorios.”

Uno de los problemas del sistema educativo tiene que ver con la deserción escolar de chicos en situación de vulnerabilidad. Al respecto, plantean la necesidad de la comunidad como parte de la gesta educativa como solución:

“Cuando los servicios educativos que se brindan están establecidos sin esta pata que es la comunidad, seguramente empiezan a fallar ¿Por qué? Porque el chico no busca contención, sino propuestas para sus necesidades. Y si no hay un ejercicio de cómo llegar a esas necesidades y el chico tampoco se siente incluido en el sistema educativo, dificilmente pueda decir cuáles son. Entonces empieza la fractura, como en todo. A veces lo dificil es que nosotros entendamos a las comunidades, no que las comunidades nos entiendan a nosotros. Nosotros, desde nuestro bagaje cultural, solíamos decir: Eh, pero cómo no se levantan temprano; Eh, pero cómo no se lavan la cara... Y después te empezas a preguntar: el agua esta congelada o no llega? Para qué se van a levantar más temprano si no tienen qué desayunar? Pero eso lo empezás a entender después de mucho tiempo que les dijiste: Eh, son vagos, y no es así. Entonces uno tiene que buscar cómo llegar al otro, nosotros hablamos de solidaridad, de empatia, de responsabilidad para que el otro se sienta parte tuya y te cuente lo que siente y necesita.”

Otro de los temas del momento, que tiene que ver con jóvenes y exclusión, refiere al debate social en torno a la posibilidad de bajar la edad de imputabilidad. Respecto a esto declaró:

“Yo anoche veía un informe sobre violencia en los jóvenes y planteaban algo muy interesante: ¿quién fue el primer violento? Uno a veces también se pregunta si con nuestras estructuras tan rígidas pretendemos una puesta de límites desde una penitencia y no desde el vínculo, del abrazo, del saber qué le pasa al otro; y así dificilmente podamos corregir algo. Nosotros tenemos que prevenir. Cuando uno naturaliza la violencia entramos en riesgo de algo peor. Lo que hay que trabajar es la tarea de prevención y el rol de los docentes y de todos aquellos involucrados: la familia, la comunidad territorial, la sociedad en general, todos.”

“Lo llamativo es que tenemos una sociedad con un concepto disociado, porque está separada en niveles. Parece que la sociedad tiene más que ver con la cuenta bancaria que con el sentido de ser personas. Cuando uno escucha que una persona con títulos o dinero o lo que sea murió aparece como algo terrible, pero si muere un chico de nuestras comunidades es un ajuste de cuentas. A mi lo que me sorprende no es tanto la capacidad de prejuicio que tenemos, sino que los estratos de nuestra sociedad estén tan divididos, cuando todos somos iguales según la ley, según la vida”.

“Las construcciones unilaterales llevan a la violencia, porque si yo me puedo cruzar de vereda para cuestionar a otros ya no estoy incluyendo, estoy discriminando, y la no inclusión y la discriminación también son actos de violencia. Entonces nos parece importante que en este Congreso que realizamos desde este nuevo paradigma de educación recibamos el aporte de todos, porque solo así se construye, sino es más de lo mismo. Por eso hemos convocado profesores, alumnos, a padres, jóvenes y diversas comunidades a que se sumen a este encuentro.”

*Para los que gusten asistir, el Congreso se va a celebrar el 19 y 20 de septiembre en el Estadio Vicente Polimeni, Las Heras, Mendoza.