Presenta:

Un piso de Casa de Gobierno fue tomado por empleados

Trabajadores de Infraestructura ocuparon el 7ª piso porque sostienen que un estímulo salarial los perjudicará. Este jueves no trabajarán ya que harán una asamblea en la subsecretaría de Trabajo. Dicen que pueden cobrar hasta 30% menos. El Gobierno asegura que ellos recibieron una alta calificación.
Foto: Nacho Gaffuri/Archivo
Foto: Nacho Gaffuri/Archivo

A fines de julio unos 90 empleados del ministerio de Infraestructura y Energía de Mendoza dejaron de ser contratados y pasaron a planta permanente. Según ellos fue conseguido con medidas de protesta. Tras este logro se encontraron con algo que les amargó la bienvenida a la estabilidad laboral: un fondo de estímulo salarial para empleados de Infraestructura.

El Gobierno dice que es un incentivo para que el empleado trabaje mejor. Para los flamantes trabajadores de planta permanente es una “sanción” que los puede dejar, a la hora de cobrar el sueldo, con el 30 por ciento menos del salario. He aquí el conflicto.

Y es que, tras instancias de diálogo que no llegaron a nada, en la tarde del miércoles, este grupo de trabajadores ocupó el séptimo piso de la Casa de Gobierno, tres más arriba de donde se ubica la oficina del gobernador Francisco Pérez.

A la vez, mañana no será un día normal allí: es que todo esto puede tener un final feliz si en la Subsecretaría de Trabajo, este grupo de trabajadores y sus empleadores logran cerrar un acuerdo. Mientras, como la asamblea será durante la mañana, el vacío se sentirá en el piso donde se sitúa el ministerio de Infraestructura y Energía.

Con criterios objetivos y subjetivos

Los incentivos salariales son comunes en las organizaciones y se hacen para que los empleados no sólo trabajen mejor, sino también para involucrarlos más con la institución en que prestan sus servicios. Es una acción de la comunicación organizacional y apunta a la eficacia, pero también a que el trabajador se sienta querido y valorado en su puesto: de este modo, en la teoría, se facilita un mejor rendimiento y ambiente de trabajo.

El incentivo que aplica Infraestructura para sus trabajadores, en este caso, es un fondo de compensación basado en dos criterios objetivos y uno subjetivo, y por ende, muy cuestionado por los trabajadores: los dos primeros son la asistencia y el cumplimiento de su trabajo. Y el punto cuestionado se llama "calificación". ¿Qué se califica? Se califica el comportamiento, el uso de herramienta informática y la actitud de trabajar con iniciativas, entre otros. La calificación la da el jefe superior al empleado.

“¿Cómo un jefe va a calificar el comportamiento? A nosotros ya nos conocen porque tuvimos que hacer huelgas para entrar en blanco. Sabemos que estamos expuestos a una posible sanción, pese a que ellos digan que es un premio. Por lo tanto la calificación del comportamiento queda expuesta a la subjetividad de tu jefe. Y nosotros tuvimos que enfrentar a jefes para estar donde estamos”, explicó a MDZ Daniel Bertoldi, uno de los que integra este grupo de trabajadores.

A la vez argumenta que cualquiera de ellos podría llegar a perder el 30 por ciento del sueldo si no lograra cumplir estas metas “subjetivas”.

“La calificación puede hacerle perderle a un trabajador hasta 30 por ciento. El sueldo no se puede calificar porque tiene carácter alimentario. Cuando éramos empleados contratados no teníamos este fondo de estímulo. Ahora hemos entrado con una nueva masa salarial”, por lo que este grupo de trabajadores cree que  que por culpa de este  fondo de estímulo terminen cobrando menos de lo acordado.

“Es una aberración perder ese porcentaje del salario mensual”, calificó Bertoldi.

Al ser consultado sobre cómo lograr la eficiencia en el trabajo a partir de un estímulo, Bertoldi respondió que la calificación no la tiene que hacer un jefe, sino que un cuerpo colegiado. También criticó que estos fondos de estímulo sean mensuales y que jamás puede quitar hasta el 30 por ciento de un sueldo.

“Los fondos de estímulos no pueden ser mensual y jamás pueden superar el 10 por ciento de lo que gana un trabajador, según indica la Organización Mundial del Trabajo. Además, en lugar de hacerlo un jefe, tiene que haber una forma de calificación colegiada, con dos partes que califiquen”, sostuvo.

En tanto, el ministerio de Infraestructura y Energía aseguró que los nuevos empleados pasados a planta han logrado una calificación de 9,37 puntos, es decir, muy cerca del rango máximo, que es 10. Y que permanecerá así hasta cumplirse los primeros tres meses, o sea, octubre.

“Si el promedio es 9,37 significa que el ministerio califica bien”, indicó una fuente de Infraestructura.