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El abogado del gasista dice que es un "chivo expiatorio"

Explicó que su defendido padece un cuadro agudo de depresión por lo que aún no pudo prestar declaración.
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Hace instantes, el abogado del gasista Carlos García, explicó que su defendido aún no pudo prestar declaración por el severo estado de shock en el que se encuentra, agravado por un grave cuadro depresivo.

El letrado, Hugo Bufarini, desmintió que su cliente haya sido detenido y aclaró que él mismo se presentó a la Justicia ya que se le imputa estrago culposo, según publica el portal Rosario3.

El profesional apuntó que García ahora “aparece como el chivo expiatorio”, para deslindar de responsabilidades a otros organismos: entre ellos la propia empresa Litoral Gas.

En diálogo con el programa rosarino Radiópolis, el letrado indicó que la falla que ocasionó la explosión excedía el oficio de su cliente y se relacionaba con un problema estructural en la prestación de servicio, registrado desde hacía por lo menos veinte días.

Asimismo, deslizó que lo de este martes puede leerse como una suerte de tragedia anunciada ante los reiterados reclamos de los vecinos e incluso la falta de control por parte de las comisiones especializadas.

García se encuentra ahora a disposición de la Justicia. En el transcurso de la mañana será inspeccionado por el cuerpo médico legal para determinar si puede sentarse en el banquillo y dar su versión de los hechos.

Hasta ahora –sostuvo Bufarini– “no pudimos mantener un diálogo coherente”. El que complicó al portero fue el encargado del edificio de Rosario, quien señaló:

"Él vino a cambiar el regulador de gas, él cometió un error grave, se subió a la chata y se fue".

Visiblemente consternado, Pedro afirmó: "No tuve tiempo de decirle a la gente que se fuera. Me da mucha pena no haber podido ayudar, no haber podido decirle a la gente que saliera porque iban a morir adentro". Además, precisó que la concesionaria del servicio "una vez cortó el gas general y después volvió a darle suministro al edificio", debido a desperfectos que no pudo definir.

"Quizás se asustó", especuló, al ser consultado por los periodistas, en el centro de Rosario, sobre los motivos por los cuales el gasista que ahora está preso abandonó la escena.