El marido habría confesado que mató a Susana Leiva
El portero Alberto Ponce habría confesado implícitamente ante los policías que lo detuvieron ser el responsable del crimen de su mujer, Susana Beatriz Leiva, cuyo cadáver fue encontrado en el pozo ciego de la casa que compartían, en Temperley.
El cadáver de Leiva, empleada doméstica y madre de un niño de un año y medio con Ponce, además de otro de 10 años de un esposo anterior, fue encontrado ayer en el pozo ciego de la casa en que vivía la pareja.
Fuentes policiales confirmaron que la víctima presentaba signos de ahorcamiento, pero se estaba intentando determinar si el homicidio fue concretado en la misma mañana del viernes pasado cuando Susana, supuestamente, se había ido a trabajar sin dejar rastro.
La hermana de la víctima, Angelina Leiva, expresó sus sospechas sobre su cuñado, ya que no fue encontrado por los policías en la casa familiar, ni en otros sitios que solía frecuentar. En los últimos días, Ponce, encargado de edificio, había dado entrevistas contando la desaparición de su esposa.
