Enterate cómo capta adeptos la secta Defensores de Cristo
La organización Libre Mentes advirtió que la secta Defensores de Cristo, que nació en México, funciona en Argentina, más específicamente en Río Cuarto, Córdoba. Enterate cómo opera esta verdadera organización delictiva, que tiene presencia en el país.
El diario El Universal, de México, da cuenta de que la secta fue creada en 2010 por Ignacio González de Arriba, alias Fénix (de origen español) quien se presentaba ante sus adeptos como la reencarnación de Cristo.
Según las autoridades mexicanas, muchos de los seguidores de la secta eran inmigrantes, de distintos países de América Latina.
En una nota de la periodista Marina Léon Medina, del diario El Universal, se detalla que el 25 de enero se logró la captura de tres líderes de la organización delictiva: Ignacio González de Arriba, Losanger José Arenas Segovia y Shoukri Elmernessi.
En el mismo artículo se detalla que la investigación la llevó adelante la Fiscalía Especial para los Delitos de Violencia contra las Mujeres y Trata de Personas, un organismo de la Procuraduría General de la República.
El Universal enumeró los delitos por los que fueron imputados los detenidos: tráfico de órganos, lavado de dinero, reducción a la servidumbre, abuso sexual contra menores y mujeres, ejercicio ilegal de la medicina, fraude y estafa.
Vivir con miedo
Una de las ex seguidoras de la secta que logró escapar y quien era esposa de uno de los detenidos, Blanca Castro, contó al diario mexicano el infierno por el que pasó. Dijo que soportó vejaciones de todo tipo, trabajos denigrantes y que les hacían comer vísceras de animales.
Castro explicó que la idea de Dios que manejaban era de alguien que castiga, amenaza e infunde miedo. “Logré escapar, pero tenía terror, sólo pensaba en tratar de olvidarme de todo”, dijo la mujer al diario mexicano.
Los cursos
En la nota de El Universal también se explica cómo convencían a sus seguidores de ingresar a la secta. Su principal señuelo eran los cursos de bioprogramación, así como alternativas para curar problemas de salud –desde VIH a cáncer- hasta poder resolver problemas psíquicos y referidos a la sexualidad.
Pero estos cursos no eran gratuitos. Los seguidores debían pagar 1.300 dólares para hacerlos. Incluso había quienes pagaban 130 mil pesos para comprar un lugar como apóstol de Cristo.
Ahora, a través de Diario Popular, la ONG Libre Mentes advirtió que la misma secta funciona en Córdoba, más precisamente en Río Cuarto.
Aunque los cabecillas de la secta fueron detenidos, las autoridades mexicanas advirtieron que tiene presencia en otros países y que convence a sus seguidores utilizando internet y sobre todo las redes sociales.