Un paciente denunció que fue violado por su médico
"Estoy muerto en vida". Esas fueron las crudas palabras de Ariel L., un hombre de 38 años casado y padre de dos niños ¿Por qué usó esa frase? Porque el hombre denunció hace casi un mes que había sufrido un abuso sexual en el principal hospital público de la ciudad salteña de Tartagal, y acusó a un profesional médico. Hasta ahora no recibió respuestas de la Justicia
Te puede interesar
Calendario de pagos de la Anses: estos son los pagos que se activan hoy
Ariel aseguró que sufrió la violación en el baño de uno de los consultorios del hospital Juan Domingo Perón de Tartagal por parte de un médico, quien momentos antes del acto sexual le hizo tomar un medicamento, dejándolo al borde del desmayo: "Cuando el medicamento comenzó a hacerme efecto él mismo me llevó hasta el baño y allí me violó. A pesar de que tengo una buena contextura no tenía fuerzas ni para mantenerme en pie, y menos para resistirme al ataque sexual de este hombre".
Con indignación e impotencia, Ariel le explicó en una entrevista a El Tribuno que "luego de violarme me cargó en su propio vehículo porque yo me sentía muy dolorido, estaba mareado y me dejó en mi casa; antes de que yo baje del auto me dio otro medicamento más".
"Volví a tomarlo y cuando me desperté me di cuenta lo que me había sucedido". Por ello, la víctima decidió retornar al nosocomio "y le conté a un médico de apellido Cornejo lo que me había pasado. El se indignó, me hizo un hisopado y firmó el certificado médico donde certifica el acceso carnal del que fui víctima, además de otras lesiones".
"Hice la denuncia y la causa pasó al juez Fernando Mariscal Astigueta, que hasta el momento ni siquiera lo llamó a declarar a este depravado, que sigue atendiendo en el hospital Perón como si nada hubiera ocurrido", relató el joven, quien reside en un barrio del sur de esa ciudad.
Pero la cuestión no terminó ahí, ya que Ariel aseguró que "dos días después, cuando el otro médico ya me había dado el certificado y yo había hecho la denuncia en la policía vino a mi casa y me dijo 'ni se te ocurra hacer una denuncia porque voy a denunciarte yo a vos pero por soborno; no te olvides que yo tuve tu celular y que vos no sos creíble por el tipo de tratamiento que te estoy haciendo', me amenazó".
Mientras tanto, la gerente de atención a las personas del hospital Perón, Susana Salinas, le dijo al medio salteño que desconocía la existencia de una denuncia en contra de un médico, a pesar de que la misma fue formalizada en la Comisaría nº 42 de Tartagal.
Además, el denunciante se mostró indignado porque a pesar de la gravedad de la denuncia, el médico acusado sigue atendiendo en su consultorio del hospital público: "Antes de hacer pública mi desventura, comprobé que este médico sigue trabajando en el hospital como si nada hubiera sucedido. Mi abogado presentó un escrito en el juzgado de Mariscal Astigueta".
"Por ese motivo una de las gerentes del hospital lo llamó y le dijo que 'el loco ese de (dice su nombre y apellido completos) lo fue a denunciar a (el supuesto médico agresor); qué se cree ese enfermo'. Con esa expresión si alguna vez tenía intención de hablar con la directora, le aseguro que preferí quedarme callado", manifestó.
Ariel pidió que "la Justicia penal actúe como actuaría si el denunciado fuera yo. Mucha gente me dijo que es difícil que este juez haga algo porque son amigos íntimos con este médico, pero yo confío en la Justicia; es lo único que me queda, aunque a veces me dan ganas de tomarla en mis manos y ejercerla, viendo que todos miran para otro lado y que se cubren entre ellos exponiendo a tantos pacientes a violaciones sistemáticas en ese hospital", concluyó.

