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La pasmosa tranquilidad de la familia de Ángeles

La madre, el padre y la abuela de la joven asesinada en Buenos Aires dieron por separado entrevistas en los medios de comunicación, donde se mostraron serenos y con mucho dolor. También habló su hermano.

El crimen de la joven Ángeles Rawson ocurrido hace dos días en la ciudad de Buenos Aires ha producido una fuerte conmoción en la sociedad argentina. Sin embargo, quienes padecen esta tragedia de manera más directa son los familiares de la adolescente, y a pesar de su dolor han salido a hablar ante los medios, con diferentes mensajes pero con una tranquilidad bastante potente.

Tanto la madre Jimena Arduriz  como su abuela María Inés enfrentaron las cámaras de televisión, mientras que el padre Franklin Rawson prefirió utilizar la vía radial. A los tres se los notó, dentro de todo su dolor, tranquilos y serenos, pidiendo justicia para Ángeles y que este tipo de actos no vuelvan a ocurrir. Su hermano Gerónimo, en tanto, hablaba a la misma hora que su madre por una radio portelña, con mensajes de tranquilidad, sosiego, pero un firme pedido de justicia.

Quién más se explayó y dio a conocer sus sentimientos fue Arduriz, quien aseguró "sentirse en paz" tanto ella como su familia. Incluso, aseveró que "dentro de todo el dolor que siento tengo mucha paz y no estoy enojada. Tampoco siento impotencia". Además, demostró tener nulos rencores, ya que si bien lo que le sucedió a su hija "es tremendo", sostuvo que "ningún ser humano es menos importante que el peor acto que haya realizado".

A diferencia de mucha gente que reaccionaría distinto, Arduriz no siente ánimos agresivos hacia los responsables de la muerte de Ángeles: "Les diría que con su acto hicieron algo horrible y que tienen que hacerse responsable de sus actos y que no lo hagan más".

Mientras Jimena explicaba que "los padres deben estar muy presentes ante sus hijos para cuidarlos", una periodista le retrucó: "Vos estabas muy presente y eras una mamá que cuida mucho a sus hijos", a lo que Arduriz respondió: "Estas cosas pasan, como las guerras y los atentados".

Cuando le preguntaron sobre los dichos de su ex marido, Arduriz prefirió evitar referirse a ello y explicó que prefería retirarse porque no se sentía muy bien.

Finalmente, la mamá de Ángeles envió un mensaje final: "Que la sociedad empiece a tolerar más, que volvamos a los valores, que los padres estemos presentes y que les pongamos límites desde el valor".

Mientras que Franklin Rawson mantuvo diálogo con dos emisoras radiales porteñas y tuvo palabras un poco más de índole política que las de su ex esposa: "Hay que ser responsable a la hora de votar y acordarnos de todo esto a la hora de votar. Hacer que los gobernantes estén a la altura de las circunstancias".

"Cada argentino debe involucrarse un poco en la cosa pública, en la realidad del país", ya que "para poder seguir viviendo se necesita que haya justicia y se termine la inseguridad", indicó.

Obviamente, Rawson sostuvo que se encuentra "destrozado" por la muerte de su hija y que lo que pretende es que "haya justicia y se termine esto de la inseguridad, porque no se puede seguir viviendo así. Nosotros tenemos que seguir adelante igual y seguir viviendo con esto".

Franklin sostuvo que por más que la justicia encuentre a los culpables, ello "no me va a dar ninguna solución, pero por lo menos va a ser un alivio, sobre todo para que no pase más, para que se termine este tema de una vez".

Por último, Rawson pidió a los medios de comunicación que dejen de llamarlo para salir al aire porque necesitaba comunicarse con sus familiares.

En último término la abuela de Ángeles, María Inés, se mostró como la más temple frente a la situación (al menos ante las cámaras de televisión) y sólo le limitó a pedirle a la Justicia que "se aceleren los trámites y se hagan las investigaciones lo más pronto posible para que nos devuelvan a Ángeles".

Cuando un periodista quiso realizarle una consulta, María Inés fue tajante al asegurar que "no voy a contestar ninguna pregunta". Finalmente, dio por concluida la entrevista al señalar que "nos merecemos un país donde no haya más Ángeles" y le pidió a los periodistas "si se pueden retirar para que nos dejen un momento de privacidad".

Cada familia, y dentro de ella cada individuo, puede reaccionar de distintas maneras frente a una tragedia que conmueve el seno familiar, sobre todo cuando el hecho toma estado público y deben enfrentarse a los medios de comunicación. Es posible que hayan muchas explicaciones al respecto, y quizás con el correr de los días sus caracteres cambien o no. Lo que es seguro, es el dolor que llevan dentro y que difícilmente pueda tener un fin.