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Adiós al psicoanálisis

Hartos de entregarse a tratamientos eternos que terminan generando impaciencia y aniquilan cualquier presupuesto, muchos pacientes se inclinan por un nuevo método: las terapias breves. Descubra los beneficios de resolver un problema antes de que caduque.
Foto: blog.syracuse.com
Foto: blog.syracuse.com

No todos los psicólogos interpretamos los sueños o culpamos a las madres de nuestros pacientes por los problemas que ellos padecen. No todas las terapias se llevan a cabo en divanes o tienden a durar por años.

No siempre es necesario bucear en el pasado para resolver los problemas del presente, existen modelos de psicoterapia que permiten la posibilidad de intervenir en el presente para enfrentar las situaciones que generan malestar y angustia.

Las Terapias Breves no son Terapias Express que abordan los temas de manera poco profunda. Son llamadas así porque su duración está en función de la resolución de problemas presentados por el consultante y proponen que la solución no está en el pasado sino en el Aquí y Ahora.

Algunas características distintivas de las Terapias Breves:

  • Relación terapéutica: El rol del psicólogo no es sólo de escucha. En este modelo, los terapeutas adoptamos un rol activo junto al consultante para identificar las situaciones problemáticas y buscar soluciones desde un lugar empático.
  • Metas y objetivos: En las terapias breves nos proponemos construir junto al paciente los objetivos del tratamiento. Luego, diseñamos estrategias para llevar a cabo esos objetivos y analizamos los resultados de las mismas. Lograr los objetivos es un factor importante.
  • El tiempo: Para quienes trabajamos con este modelo el tiempo es una variable sustancial. Los objetivos no solo deben cumplirse, sino que el tiempo no puede estar ajeno a su cumplimiento. No se trata de poner plazos, sino más bien de saber que para el consultante 3 meses no es lo mismo que 2 años o que 10.
  • Mirada positiva: Las personas son capaces de solucionar sus problemas si se les ayuda a pensar en sus recursos, en sus aspectos positivos y saludables. En los modelos de terapias breves no buscamos profundizar en el conflicto, sino en las herramientas del consultante para solucionarlo.
  • Autonomía: El objetivo terapéutico es que las personas puedan desarrollar herramientas, es decir, comportamientos eficaces que les permitan enfrentar sus problemas de manera autónoma. La no dependencia de la terapia es un indicador del éxito de la misma.

La crítica más habitual que han recibido estos modelos de psicoterapia es la de ser superficiales, lo que genera soluciones de corto plazo ya que no se trabaja “la raíz” del problema.

Contrariamente a este prejuicio, considero que las Terapias Breves parten del paradigma de la complejidad y entienden que los problemas están multideterminados, es decir, una situación puede tener múltiples causas. Es por ello que, en este paradigma, la búsqueda de “la causa” del problema se vuelve una empresa inútil.

En síntesis, las Terapias breves se basan en el presente y no buscan factores pasados, inconcientes, reprimidos ni necesitan utilizar palabras difíciles.  Eso no las hace menos profundas ni efectivas. Por el contrario, yo elegí este modelo porque creo en la importancia de la comprensión de los procesos que sostienen los problemas para lograr diseñar alternativas eficientes que permitan desarticularlos con éxito y sin malgastar el tiempo.