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¿Cómo saber si soy obsesivo?

Guía breve para saber cuándo nuestras “obsesiones cotidianas” pueden convertirse en un Trastorno Obsesivo Compulsivo. Imperdible.
Foto: Detusalud
Foto: Detusalud

En el vocabulario coloquial se ha extendido la expresión obsesivo/obsesiva para describir personas ordenadas, estructuradas o preocupadas por la limpieza. Sin embargo, esto no significa que ellas padezcan un Trastorno Obsesivo Compulsivo (TOC).

El TOC es un Trastorno de ansiedad caracterizado por la presencia de Obsesiones y Compulsiones.

  • Las Obsesiones son pensamientos persistentes e intrusivos, es decir, no son evocados sino que aparecen sin ser deseados mientras las personas que los padecen intentan ignorarlos o detenerlos. Estos pensamientos provocan ansiedad y culpa.
  • Las Compulsiones son comportamientos o acciones repetitivas que están íntimamente relacionadas a las obsesiones. Las personas que padecen pensamientos obsesivos sienten que la realización de determinadas acciones -llamadas habitualmente rituales- ayudan a controlar esos pensamientos que generan ansiedad.

Tanto las Obsesiones como las Compulsiones son percibidas como irracionales por la persona que las padece, hecho que genera que ella se sienta avergonzada y mantenga estos pensamientos ocultos, inclusive a miembros de su familia.

Existen múltiples tipos de ideas obsesivas, las más frecuentes son:

  • Obsesiones de contaminación: Las personas tienen el pensamiento de haber tocado algo contaminado, ya sea con su cuerpo, con su ropa o calzado. Este pensamiento les genera ansiedad y culpa porque en general sienten que pueden contaminar a sus seres queridos. Esto hace que laven sus manos, ropa e incluso las suelas de los zapatos con frecuencia para dejar de sentir esta sensación.
  • Obsesiones de verificación: En este caso, las personas necesitan chequear sistemáticamente llaves de luz, gas y cerraduras, ya que con frecuencia se les impone el pensamiento de no haber supervisado bien al momento de apagar la luz o cerrar la puerta. Pueden repetir la misma acción (abrir o cerrar la puerta, apagar o encender la luz) muchas veces. No se trata de chequear una vez, lo que es normal, sino que pueden pasar horas e incluso perderse actividades por el chequeo.
  • Obsesiones hipocondríacas: El pensamiento frecuente es que tienen una grave enfermedad que no ha sido descubierta o que el médico no ha podido diagnosticar. Están muy pendientes de las respuestas corporales (ej. ritmo cardíaco, pequeños dolores, marcas en la piel) y por ello, realizan sucesivas consultas en las guardias médicas que solo los tranquiliza, como todo ritual, momentáneamente.

La trampa de los Trastornos Obsesivos Compulsivos es que el intento de control de los pensamientos por medio de los rituales (ej. lavarse las manos frente a la idea de contaminación) retroalimenta el pensamiento. Es decir, el lavarse las manos continuamente promueve la aparición del pensamiento de contaminación, generando así un círculo vicioso.

Existen tratamientos específicos del TOC que consisten en el abordaje directo de los síntomas y con el objetivo de reducir el malestar en un tiempo determinado. Las terapias sistémico-cognitivo-conductuales también llamadas terapias breves son las más recomendadas para este tipo de problemáticas. En ocasiones, es también recomendada la intervención farmacológica.

Si bien, encontrarse reflejado en cualquiera de casos puede generar vergüenza, es importante buscar ayuda profesional especializada ya que la intervención a tiempo aumenta significativamente las posibilidades de éxito.