Franzini instó a los fieles a "comprometerse a favor de la vida"
El arzobispo de Mendoza, monseñor Carlos María Franzini, realizó hoy su primera misa de Jueves Santo en el hospital Central, luego de haber asumido hace poco más de un mes y medio. Durante la Homilía, Franzini tomó las palabras realizadas por el papa Francisco y realizó una crítica tácita al aborto, al asegurar que "debemos apostar a la vida". También realizó el tradicional lavado de pies a doce pacientes y trabajadores del nosocomio.
La "Misa de la Cena del Señor" fue realizada en el hall de ingreso del hospital Central, en donde se encontraban cerca de una centena de personas, en su mayoría trabajadores del nosocomio. El único funcionario que participó de la celebración fue el ministro de Salud, Carlos Díaz Russo.
Durante su Homilía, el arzobispo explicó que "Jesús en la entrega del pan y vino, está simbolizando la vida. El pan y el vino son como el signo de la vida de los hombres y de los pueblos".
"Esta Eucaristía es como la presencia más fuerte y contundente en su sencillez y su sobriedad. Es el Señor de la vida, que ha querido quedarse con nosotros para que tengamos vida en abundancia", señaló Franzini.
Monseñor Franzini también hizo referencia a las palabras que ofreció el papa Francisco, al señalar que el Pontífice "nos invitaba a salir como iglesia a ponernos al servicio de la vida, sobre todo donde está más amenazada". Pidió a los presentes que "en este santuario de la vida" (haciendo referencia al hospital) "cada uno de nosotros, en su lugar, renovara nuestro compromiso a favor de la vida".
Posteriormente lanzó una fuerte crítica a los sectores que claman por la regulación y legalización del aborto, al sostener que "lamentablemente hoy se escucha, con alguna ligereza, expresiones que parecieran descalificar el valor de la vida, la cual debe ser cuidada y custodiada desde el primer instante de la concepción hasta su fin natural".
"Y no hay argumento que pueda justificar un atentado contra la vida. No hay motivos suficientes para eliminar una vida humana en cualquier circunstancia", sentenció el arzobispo.
Luego de sus palabras, monseñor Franzini efectuó el tradicional lavado de pies a doce personas, entre pacientes y algunos trabajadores del nosocomio, que se encontraban sentados en primera fila.
La ceremonia fue realizada por los miembros de la Pastoral de Salud del Arzobispado de Mendoza y además participó el coro de la parroquia Nuestra Señora del Rosario, que se encuentra en el Cementerio de la Capital.

