Los venenos, una crónica de catarsis diarreica
“No sé si debería amigo, ya he tenido bastante esta semanita…y con estos calores no sé si hace bien sobrepasarse. Pero bué…no quiero quedar como un desagradecido, asique déle nomás, préndame ese que usted me recomienda”
“Aquí tiene mi compadre, el té ene, una bebida espirituosa que usaban por estos pagos nuestros ancestros, déle unos sorbos primero y sople que está que pela”
“¡Miércale! Shuuuta amigo, esto está más juerte que la Ornella Mutti en veintiuñas. ¡La pucha que pica y quema¡”
“Déle, déle nomás…no se me retobe Don Modesto, usté no le hace asco a nada, el otro día se comió enterito un garrón de mono y no dijo nada. ¿Vió? Primero da como asquete pero cuando uno siente cómo se le retuerce el veneno por dentro, le va tomando el gusto…no me le merme compadre”
“Es que después me da una resaca terrible Don Magnetto, y la diarrea no para, me deja de cama por dos o tres días amigo… ¿No tiene algo más liviano?”
“Y…liviano como liviano no. Pero le presto un güen libro pa cuando se le suelte el corcho, pa leer en el baño, éste…Vida, pasión y muerte de Fabio Zerpa, lo escribió un tal Malcri, un tipo güeno pa los caprichos de los intestinos”
“Y bué Don Magnetto, si usté lo dice, así será…”
“Será por mí, será por ti, será por todo lo que hicimos (reza cantando) Don Modesto. Dígame ¿cómo se siente ahorita mesmo?”
“Envenenao…y con ganas de gomitar”
“Eeese es mi pollo nomás…hasta el tuje ha quedao Don Modesto”
“Me cago en todo ahora Don Magnetto, después de ese té ene y con este libro me parece que me voy a dar unos güenos gustitos con la pionada que anda medio revoltosa. Es que he quedao medio sacao mire vea…”
“Déle pa que tengan esos Malcri Don Modesto, lonja y lonja pa que escarmienten”
“Usté sí que es flor de compadre…me ha dejao ocho cuarenta pa llegar a las casas”
“Bueno Don Modesto, lo espero mañana, me van a traer unos elixires de la capital que dicen que son una masa…bueno, si se le corta la diarrea con el libro que le empresté, claro, sinó me chifla que le llevo unos güenos diarios pa limpiarse…déme un abrazo”
“Hasta luego Don Magnetto, pero no me apriete que me salta el corcho amigo”.

