Consejos para compras de juguetes navideños
Llegan las fiestas y los más pequeños empiezan a pensar qué regalos pedir, muchas veces influenciados por las publicidades que ven en los canales infantiles o por Internet. Lo real es que en la mayoría de los casos dichos productos son de difícil acceso por sus costos, y en otros, pueden ser más un capricho que un juguete de calidad que incentive la creatividad y el juego de los niños.
Para ayudar a los padres en estos momentos, la Protectora ADC compartió una serie de consejos útiles para realizar las compras navideñas:
El mejor juguete es el que divierte y entretiene, pero también es importante que ayude a sus hijos a desarrollar sus habilidades psicomotrices y psicosociales, ejercitando su imaginación y creatividad en forma espontánea, incentivándolo a investigar, observar y conocer más sobre su ambiente.
A veces compramos un juguete por que parece muy “bonito” sin atender a su calidad o funcionalidad, y en algunos casos pueden resultar tóxicos, traer partes cortantes o ser fáciles de romper. Por esto, es importante atender a las instrucciones que vienen en el envoltorio y en la medida de lo posible ver cómo es.
Consejos relacionados con el momento previo a la compra:
Antes de comprar debemos averiguar si el comercio que vende el juguete tiene experiencia en el rubro, productos de buena calidad y vendedores responsables, capaces de guiarnos en la elección.
Preguntar si los juguetes poseen garantía, investigar si vienen con algún tipo de defecto o si la publicidad del producto ha sido engañosa.
Para seleccionar el juguete, algunas recomendaciones:
- En lo posible, que no necesite baterías ni pilas, para ahorrar dinero y no contaminar. Sino, que sean recargables.
- Que los productos traigan el menor envoltorio posible.
- Con audio, timbres o ruidos que no sean molestos o dañinos a la salud.
- Muchas piezas, como maquetas, que no permiten la creatividad, aburren en forma prematura y tienen muy poca vida útil.
- Siempre chequear que el juguete sea para la edad del niño, para que lo divierta y no corra riesgo su salud.
- En lo posible, que deje una enseñanza de cuidado del medio ambiente, integración social, que estimule el aprendizaje y no enseñe a catalogar en forma sexista.
Revisión del empaque y el juguete antes de la compra:
Antes de comprar, debemos verificar el empaque para saber que el juguete no es una falsificación y que cumple con la “Legislación de Seguridad”. En forma visible, legible e indeleble debe aparecer sobre el juguete o sobre el embalaje el nombre y/o razón social y/o la marca, así como la dirección del fabricante o su representante autorizado. Debe especificar la edad mínima de los usuarios de los juguetes y/o la necesidad de que se usen bajo la vigilancia de un adulto.
Las etiquetas y/o embalajes que los contienen, así como las instrucciones que lo acompañen, deben alertar, de forma eficaz y completa a los usuarios y cuidadores acerca de los riesgos que pueden entrañar su uso y la forma de evitarlos.
- Corroborar la resistencia mecánica, estabilidad y calidad de los materiales.
- Para menores de 3 años deben tener un tamaño tal que impidan ser tragados y/o inhalados.
- No deben ser inflamables; ni existir peligro de asfixia.
- La tensión eléctrica de aquellos que funcionen con electricidad no podrá exceder de 24 voltios y si tiene cargador o transformador, deberán ser usados con supervisión de un mayor.
- No deberán contener sustancias o preparados peligrosos que puedan perjudicar a la salud de los niños que los utilicen.
Después de comprar, si el niño sufre lesiones por piezas defectuosas, intoxicación por químicos, o cualquier tipo de daños, usted puede reclamar dentro de los 6 meses. Para eso, conserve la factura y el envoltorio y presente todos los gastos y certificaciones médicas.