ver más

Alta performance y calidad de vida: intentando asir el tiempo

La certeza de que el tiempo no para, de que los minutos, las horas, los meses, los años pasan, me lleva a reflexionar sobre algunas conductas que adoptamos los humanos en un intento de detener el tiempo.

La certeza de que el tiempo no para, de que los minutos, las horas, los meses, los años pasan, me lleva a reflexionar sobre algunas conductas que adoptamos los humanos en un intento de detener el tiempo. O, al menos, tener algo que nos permita más fácilmente recuperar situaciones, lugares y momentos vividos.

Natalia Aramburu

Estando de viaje, pensaba en el significado de ciertas costumbres del viajero, como sacar fotos y comprar souvenirs, aquellos objetos que uno trae como recuerdo. Si bien ayudar a la memoria es algo que claramente consiguen estos elementos, por otro lado también creo que es un intento de proyectar en un pequeño objeto las sensaciones y vivencias que uno experimentó en aquel lugar y momento, e inocentemente pensar que, si se regala aquello, quien lo reciba podrá sentir algo similar. En el caso de las fotos, capturar imágenes de lugares, cosas, personas no sólo permite mirarlas y recordar, sino poder trasladar nuestra vivencia a otras personas que deseamos que compartan con nosotros un poco de aquello. Actualmente, hasta podemos ir enviando imágenes en el mismo momento de la experiencia, como queriendo decir a las personas queridas: vengan, viajemos juntos, compartamos este momento.

¿Se logrará ese objetivo?

Quizás un poco se logre, y es por eso que valorizo los artificios que buscan auxiliar a la memoria a recobrar momentos agradables, felices, positivos, y de esa forma asir el tiempo, dejándolo atrapado en objetos o imágenes para poder regalarlo, compartirlo, y también para regresar a esas situaciones cuando deseamos desencadenar sensaciones similares.

Por Natalia Aramburú, directora de la sede Mendoza del Método DeRose.