Presenta:

Hay más mentes cerradas, corazones de piedra, que brazos abiertos

Un incendio que conmueve y un robo que espanta. La nota de El Observatorio de esta semana, para que la compartas y debatas.
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Leemos en MDZ, este fragmento que transcribimos:

Una labor social de 20 años

“Brazos Abiertos es un hogar-comedor que cumple un importante rol social en una zona marginal de Las Heras en donde viven 30 niños. Su directora es Nidia Soto, es una asistente social que hace ya 18 años lleva adelante un comedor para los chicos del barrio. Además del almuerzo, en el lugar se dictan talleres, se presta asistencia y se da albergue a una veintena de niños.”

Este complejo escenario nos motiva para reflexionar sobre las distintas caras de una misma moneda:

Nidia Soto, una mujer excepcionalmente comprometida, que cumple con amor y esfuerzo una gran labor solidaria. Una mujer que es ejemplo de voluntad puesta al servicio de los que más lo necesitan y que debe vivir día a día la incertidumbre de cumplir con su misión, en condiciones  de inseguridad. En estas circunstancias, nos preguntamos: ¿Por qué viven allí niños que deberían ser asistidos con dignidad por un estado ausente? Comedores que tratan de paliar el hambre y la desnutrición, signos de marginalidad, de pobreza, de ausencia  familiar. ¿Dónde están las políticas sociales que en discursos, solo en discursos, enarbolan los “Derechos del Niño”?

Según los datos UNICEF, (Año 2.011), siete de cada diez chicos y adolescentes son pobres. La mitad de esos seis millones de chicos y adolescentes pobres es, además, indigente.

“Lo que los números no explican es que el infortunio de los más chicos y la mala alimentación llevan ya décadas en la Argentina. Las secuelas que deja el hambre, en especial en los dos primeros años de vida son en muchos casos, irreversibles. Se notan en la estatura: el país ha criado ya varias generaciones de "petisos sociales" como los bautizó el lenguaje médico y científico. Y en igual medida el hambre y la desnutrición dejan su huella profunda en el cerebro, en la capacidad intelectual, en la concentración y en la adaptación a la escuela y a sus exigencias. El país empeña de a poco, y de la manera más cruel, el futuro intelectual de millones de ciudadanos a los que condena cuando todavía son chicos”.

Asistimos indiferentes  o conmovidos a las imágenes de desnutrición infantil que la televisión crítica nos muestra a través de los programas como el  del periodista Lanata, a las declaraciones del Dr. Albino, sobre los efectos que la desnutrición temprana, en el primer año de vida , produce en el cerebro de los niños.  ¿Podemos, después, hablar de calidad de enseñanza, de aprendizajes universales, en esas condiciones? Pero ya lo sabíamos, no es necesario, que nos hablen estos testigos de la desnutrición que asola gran parte del país. Un país rico en la producción de alimentos , que sobrarían para alimentar a toda la población, si tuviéramos conductores políticos que fueran verdaderos Estadistas, que con su ejemplo de visión política, honorabilidad, sensibilidad social,  se ocuparan en crear fuentes de trabajo, viviendas, salud  y educación. Pero , esa es nuestra tragedia, vivimos en medio de una propaganda obscena  de circo mediático, de despilfarro económico político, de gastos en misiones  a países, que solo algunos empresarios afines sabrán aprovechar como embajadores  de un país rico  en posibilidades, pero decadente en políticas sustentables.

  Otra cara de la moneda, un hecho triste como un incendio que podría haber provocado una tragedia en el hogar “Brazos abiertos”, mueve la solidaridad ciudadana. Entonces, los municipios envían “ayuda”, que debería ser permanente, la gente envía colchones, ropas, alimentos para paliar el frío, el hambre. El Hogar Escuela habilita dormitorios para los que quedaron sin  techo  y ¿Después como se concreta una solidaridad y asistencia sostenida?
Se dice que la necesidad tiene cara de hereje, los pobres robando a los pobres. Veinte personas entre mujeres,, hombres y niños asaltan el lugar y se llevan las donaciones. Inseguridad, violencia, atropello o necesidad?  Los horrores de la violencia cotidiana. Nuestra Mendoza, entre las provincias más inseguras del país.

Dirk Kruijt nos informa, en un excelente estudio sobre “Violencia y Pobreza en América latina: los actores armados” , que cuando la brecha social se consolida de manera espacial, cultural,, cuando la ausencia de actores legítimos de la ley y del orden se manifiesta en forma crónica, se abre el camino para que sujetos armados privados o informales ocupen el lugar de la policía y la justicia, transformando los barrios pobres o marginados en espacios de desintegración, dominados por la violencia, el miedo, la droga.

El miedo,  domina a las masas y las convierte en” juguetes de los dioses”. Ya no alcanzan rejas, cárceles , policías que ordenen este escenario violento de todos contra todos. Y lo peor, son la rejas mentales de los responsables políticos  que ofenden la legitimidad de sus representaciones con acciones coyunturales que no solucionan estos graves problemas estructurales. Impunidad, corrupción, largas sombras que oscurecen el escenario nacional.

Elia Ana Bianchi Zizzias. Educadora.
Eliana C. Zizzias de Rosso. Abogada Mediadora.