Violencia de género: una anciana prendió fuego a su esposo por celos
La mujer de 86 años fue condenada a prisión perpetua por rociar a su esposo con alcohol y arrojar sobre él un encendedor. El detonante habría sido una pelea por celos, ya que la víctima solía hablar con las vecinas del edificio donde vivía la pareja.
Una mujer de 86 años fue condenada a prisión perpetua por asesinar a su marido después de una pelea de pareja. La anciana lo roció con alcohol y luego lo prendió fuego. Si bien la víctma sobrevivió unos días, murió por las críticas quemaduras recibidas.
Ángela Yolanda Medina, fue encontrada culpable por el Tribunal Oral en lo Criminal nº 25 de Buenos Aires, después que se comprobase su participación en la muerte de su ex esposo Edgardo Ceresole, después de provocarle quemaduras críticas en el 33 por ciento de su cuerpo, lo que le generó lesiones irreversibles que acabaron con su vida.
De acuerdo al relato ofrecido por la víctima y reproducido por sus hijos, el 3 de marzo de 2010, Ceresole y Medina protagonizaron una pelea hogareña, en la que la anciana mujer le regañaba por celos, ya que había visto al hombre conversando con una vecina del edificio donde vivían.
Esta discusión, que comenzó alrededor de las 14, después que la pareja habían almorzado, se vio interrumpida por Ceresole, que se retiró de la mesa para ir a tomar una siesta.
Sin embargo, como Medina no quedó satisfecha con las explicaciones de su marido, retiró del botiquín de primeros auxilios una botella de alcohol y roció el cuerpo de Ceresole –que se había quedado dormido-, al que posteriormente arrojó un encendedor prendido fuego.
En los instantes inmediatos, el anciano recobró la conciencia y corrió hacia la ducha del baño, donde apagó las llamas e intentó refrescar las quemaduras, por las que tuvo que ser internado en el hospital Pirovano de Buenos Aires y luego trasladado hasta el hospital Del Quemado, donde finalmente murió en los días siguientes.
Personal de este centro especializado, comprobaron que el deceso del hombre se debió a quemaduras críticas que comprometieron su salud y condujeron al lamentable desenlace.
Ángela Medina, que desde hace dos años se encontraba bajo prisión domiciliaria, fue condenada a prisión perpetua y desposeída de todos los bienes y pensiones de su ex esposo. Sin embargo, debido a su edad avanzada, la condena será cumplida también bajo el régimen al que venía sujeta.
Sin embargo, como Medina no quedó satisfecha con las explicaciones de su marido, retiró del botiquín de primeros auxilios una botella de alcohol y roció el cuerpo de Ceresole –que se había quedado dormido-, al que posteriormente arrojó un encendedor prendido fuego.
En los instantes inmediatos, el anciano recobró la conciencia y corrió hacia la ducha del baño, donde apagó las llamas e intentó refrescar las quemaduras, por las que tuvo que ser internado en el hospital Pirovano de Buenos Aires y luego trasladado hasta el hospital Del Quemado, donde finalmente murió en los días siguientes.
Personal de este centro especializado, comprobaron que el deceso del hombre se debió a quemaduras críticas que comprometieron su salud y condujeron al lamentable desenlace.
Ángela Medina, que desde hace dos años se encontraba bajo prisión domiciliaria, fue condenada a prisión perpetua y desposeída de todos los bienes y pensiones de su ex esposo. Sin embargo, debido a su edad avanzada, la condena será cumplida también bajo el régimen al que venía sujeta.


