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Matar al hijo: la clave del caso son los peritajes

Ayer se realizó en el Cuerpo Médico Forense, la primera de las sesiones que tendrán como finalidad determinar el estado psicológico y emocional de Humberto Ardito, al momento de disparar contra su hijo. Mientras tanto permanecerá como homicidio agravado.
El fiscal aún no cuenta con pruebas que atenúen la carátula. Foto: MDZ
El fiscal aún no cuenta con pruebas que atenúen la carátula. Foto: MDZ

Una semana después de que Humberto Ardito (76) disparara cuatro veces contra su hijo durante un –todavía- confuso conflicto familiar y le causara la muerte, tanto su abogado defensor como el fiscal sostienen que la carátula del caso no puede variar hasta que no se terminen los peritajes psiquiátricos y psicológicos realizados con el anciano.

Ayer se llevó a cabo en el Cuerpo Médico Forense, la primera sesión de las evaluaciones psiquiátricas al padre y autor del asesinato de Santiago “Pipo” Ardito, en la mañana del martes 3 de abril. De acuerdo a fuentes judiciales, a ésta se le sumarán al menos otras tres o cuatro más, a partir de las que se podrá determinar el estado emocional y psicológico del anciano cuando efectuó los disparos, y comprobar si hubo o no una “emoción violenta”.

En este sentido, el fiscal Horacio Cadile, quién tuvo la oportunidad de tomarle la declaración después que le otorgaran el alta en el hospital Español (donde estuvo internado debido al shock que le provocó el incidente), aseguró que de acuerdo a su testimonio se puede inferir que el anciano siempre estuvo conciente de lo que pasaba, incluso en el momento mismo de los disparos.

Por eso mismo, más allá de que el hombre declaró completamente acongojado haber actuado en defensa de la integridad de su esposa e hija que eran agredidas por Santiago, la carátula del caso no mutará de homicidio agravado. Decisión que es compartida tanto por el Fiscal como por el abogado defensor de Humberto Ardito, quién permanece bajo arresto domiciliario.

Vale la aclaración, que por más que el anciano sea condenado bajo esta carátula, tampoco irá a prisión por ser mayor de setenta años.


Un minuto de inconciencia

Hoy se cumple una semana desde que se hiciera público el asesinato de Santiago “Pipo” Ardito, empresario de la noche mendocina, llevado a cabo por su padre Humberto.

Los hechos se desencadenaron en la mañana del martes 3 de abril alrededor de las 10.50, en la casa paterna de la familia Ardito, ubicada en Honorio Barraquero al 379 de Godoy Cruz. En ese momento se encontraban reunidos en la vivienda el matrimonio junto a Santiago (36) y Morena (47), cuando por motivos que son investigados, se generó una fuerte discusión que lentamente se transformó en hechos de violencia.

Morena Ardito, quién señaló ante la policía que su padre había sido el autor del asesinato, dijo además que Santiago se encontraba en un estado de marcada ebriedad, lo que lo hizo aún más violento. Humberto también reforzó esa teoría y agregó que le disparó porque había comenzado a golpear a la madre, que se encuentra en silla de ruedas.

Además del alcohol, fuentes cercanas a la familia mencionaron que el empresario tenía antecedentes psiquiátricos, por los que había tenido que ser internado en un instituto afín hace algunos años.

Con respecto a los golpes aducidos, personal policial pudo constatar que efectivamente tanto Morena como su madre fueron víctimas de la violencia del enajenado Santiago. Sin embargo, todavía restan conocer los pormenores de la discusión y cómo Humberto tomó la determinación de disparar cuatro veces contra la pierna, el abdomen y la espalda de su hijo, causándole la muerte.

Por Horacio Yacante, en twitter @horayacante