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Trata de personas: comienza el emblemático juicio por la desaparición de Marita Verón

Después de siete años de espera, comienza en Tucumán el que será uno de los juicios más importantes de la historia penal argentina. La desaparición de Marita y la lucha incansable de su madre Susana Trimarco, significaron el descubrimiento de una de las redes delictivas más importantes del país, cuyas raíces se extienden a través de todo el territorio nacional.

Mañana arranca el juicio de una de las causas más emblemáticas de los últimos diez años. El nombre de Marita Verón instaló en la opinión pública el tema de la trata de personas, que hasta el momento no era más que un mito urbano detrás del cual se ocultaba el horror de miles mujeres y una red de corrupción que abarca todas las esferas del poder.

El caso del rapto, desaparición y esclavitud sexual de Marita Verón se hizo mediático después que en 2008 se realizara la producción de la telenovela “Vidas robadas”, creada y emitida por Telefé Contenidos, y cuyo importante plantel de actores estuvo encabezado por Facundo Arana y Soledad Silveira.

Millones de argentinos pudieron adentrarse en la historia de Marita (cuyo nombre de ficción fue cambiado por el de Juliana), contada con mucha pericia gracias a los aportes realizados por  la madre de la víctima, Susana Trimarco.

Motivada por la desaparición de su hija comenzó una investigación personal que devino en el tiempo en el descubrimiento de una importante red delictiva abocada a la trata de personas. Así desnudó el circuito operativo de una red que opera en las provincias de La Rioja, Tucumán, Buenos Aires, Córdoba y Santa Cruz.

En el camino de la investigación, Trimarco creó la Fundación María de los Ángeles, que permitió la localización de un centenar y medio de mujeres víctimas estas redes, y cuyas extensiones la condujeron hasta las ciudades españolas de Bilbao, Vigo y Burgos, donde hallaron a otras 17 más.


El rapto de Marita

La triste historia de María de los Ángeles Verón comenzó en la mañana del 3 de abril de 2002, cuando fue secuestrada alrededor de las 9, mientras se dirigía hasta un hospital que queda solo a seis cuadras de su casa para sacar un turno y asesorarse sobre la posible colocación de un dispositivo intrauterino (DIU).

Sin embargo, lo que debía ser un simple trámite, se convirtió con el paso de las horas en una agonía que nació en el corazón de su madre, alimentada por lo que ya empezaba a tomar forma de desaparición total. La falta de pruebas y de testigos, sumadas a la indiferencia policial lograron que Susana Trimarco comenzara una búsqueda que ya se ha extendido por casi diez años y que la ha llevado a recorrer todo el país, corriendo siempre detrás de la sombra de Marita.

En los días y meses venideros, la verdad se fue descubriendo poco a poco como cuando se pasa una escoba gastada por una vereda. Debajo de donde antes solo había polvo y confusión, se desnudó el cruel cariz de una red que había rondado por su puerta desde hace un año antes de la desaparición de Marita.

Así conoció como a su hija la tenían “vista” desde hace tiempo y como urdieron un ardid con secuaces tan ordinarios como la vecina que la instó para Marita se condujera hasta el hospital para conocer los pormenores del DIU. Una visita que nunca se realizó, porque nadie tampoco la vio siquiera acercarse hasta el centro de salud.

Con horror, con pesar y un dolor sin nombre, Susana descubrió al fin que su hija había sido vendida a un prostíbulo de La Rioja por la infame suma de dos mil quinientos pesos. Fue allí cuando dijo que a Marita fue “robada de mi vida”, frase de la que después se servirían los libretistas de la televisión para nombrar la serie.


Capítulo dos: el juicio

A menos de dos meses de que se cumplan diez años de su desaparición, se hará efectivo en Tucumán el juicio por el rapto y desaparición de María de los Ángeles Verón.

La fecha elegida es este 8 de febrero en la Sala 2 de la Cámara Penal de Tucumán, cuyo presidente es el Dr. Cesar Piedrabuena, y la imputación es por privación ilegítima de la libertad y promoción de la  prostitución, artículos 142 bis y 126 entre otras figuras, que suponen penas de hasta 15 años.

En la causa hay 13 imputados que se encuentran en libertad, ya que  estuvieron detenidos más de dos años sin sentencia. Entre estos, un grupo proviene de La Rioja y otro de Tucumán. Además, hay otros 12 imputados que fueron sobreseídos y que la querella fue apelando hasta llegar a la Corte Suprema de Justicia de la Nación, la que ha resuelto a fin de año que se debe seguir investigando, y a su vez devendrá en un segundo juicio posterior.

Los nombres de los trece imputados son: Lidia Hirma Medina, Gonzalo y José Fernando Gómez, Domingo Andrada, Juan de Robertis, Carlos Luna, Azucena Marcos, Natalia Bustos, todos de La Rioja; y Daniela Milhein (en cuya casa supuestamente permaneció Marita después del secuestro) , Maria Riveros, Alejandro González, Víctor Riveros (acusados de ser los autores del secuestro), estos cuatro de Tucumán .

Desde la elevación a juicio en 2004 se han seguido sumando pruebas, respaldadas por 150 testigos y una cantidad importante de oficios, videos, etc.

El caso trabajarán tres abogados. El primero de ellos es Carlos Garmendia a cargo de la acción civil, que es quien se encuentra trabajando desde el inicio de la causa. La querella estará a cargo de Carlos Varela Álvarez, que junto a Garmendia participarán directamente del juicio. Además, contarán con la colaboración de Belén Lembo, que trabaja junto a Susana Trimarco en la Fundación María de los Ángeles.

Por Horacio Yacante, en twitter @horayacante