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El costoso pochoclo del cine, ¿es sano?

En la mayoría de los países se come casi exclusivamente mientras se miran películas. Se paga por él un precio altísimo. En Estados Unidos el 70% del pochoclo se consume en el hogar. Sin agregarle grasas es un producto muy sano, pero la preparación comercial abusa de las calorías, el azúcar y la sal.

El precio promedio de una porción de 100 gramos de pochoclo (popcorn) en una sala de cine de Estados Unidos es de 5 dólares. En el Reino Unido, según una investigación de BBC One, los precios del pochoclo varían desde £6.35 en los cines más caros, hasta £ 3,95 en los más baratos, en ambos casos por una porción de 100 gramos. En Argentina un combo de dos gaseosas y un balde de pochoclo cuesta en algunas salas de cine $45 (10 dólares), y la bolsa de aproximadamente 100 gramos $20/$25, casi lo mismo que en una sala en EE.UU. Un dato no muy conocido es que Argentina es el mayor exportador mundial de maíz pisingallo, Weaver Popcorn Company, líder mundial en la producción de pochoclo, tiene una planta en Rojas, provincia de Buenos Aires.

Si alguna vez te preguntaste dentro del cine si estabas pagando demasiado por tu vaso de maíz explotado, en un sentido la respuestas es escandalosamente afirmativa. El pochoclo dentro del cine puede llegar a costar 600% más que el mismo producto si lo hubieras preparado en tu casa con los mismos ingredientes y procedimientos. Pero eso no quiere decir que el cine te esté robando. Por un lado porque en tu casa no vas a comer pochoclo viendo una película delante de una pantalla de 12 metros con sonido Surround 7.1. Por otro lado, el cine simplemente hace un uso legítimo del poder de la escasez y prohíbe entrar en sus salas alimentos que no sean adquiridos allí, de la misma manera que un restaurante prohíbe a un comensal consumir un vino que no sea adquirido en sus instalaciones. El precio que tiene el pochoclo en el cine es el máximo que el mercado puede soportar, es decir, es un precio justo.

Consumo monumental

Estados Unidos lidera el consumo de pochoclo en el mundo. En el año 2010, los norteamericanos consumieron 15 mil millones de litros de pochoclo (se calcula el volumen del maíz explotado, no el peso). El 70% del pochoclo se consumió dentro de los hogares y cada adulto comió el equivalente a 52 litros. No es un producto estacional, pero las ventas se elevan un poco en el invierno lo que demuestra que la gente prefiere consumir pochoclo con frío.

Esta golosina que forma parte del consumo humano documentado desde hace más de 4.000 años, y de la que se han encontrados pruebas de antiguos consumos en México, Colombia y Perú, crece en popularidad en todo el mundo. Las cadenas globales de cine en primer lugar, y las versiones para preparar pochoclo en el microondas en pocos minutos, son los principales estímulos que recibe el mercado para expandir la ocasiones de consumo.

¿Es un buen alimento?

El pochoclo es un alimento ¿pero es un buen alimento? Depende. El maíz explotado sin manteca ni aceite, sin agregados de azúcar o sal, es un muy buen alimento que posee solamente 31 calorías por taza y suministra al cuerpo una adecuada cantidad de fibras para todas las edades. Su consumo forma parte de las sugerencias de consumo de alimentos saludables de American Dietetic Association y National Cancer Institute (ver popcorn.org). Con una advertencia: la American Academy of Pedriatrics recomienda que los niños menores de 4 años no coman pochoclo por el riesgo de asfixia que involucra.

Pero es muy distinto lo que sucede con el pochoclo de algunas salas cinematográficas. Center for Science of Public Interest publicó en 2009un informe donde se analiza el pochoclo que se venden en las tres mayores cadenas de cines de Estados Unidos. El resultado es bastante alarmente. Entre otros datos dice que encontraron pochoclos cuya ración contenía 1200 calorías. Además, alguno de los pochoclos analizados fueron preparados con aceites que poseen hasta un 90% de grasas saturadas. En el caso de los pochoclos salados, hubo muestras que contuvieron tanta sal en un paquete como el requerimiento de sal para un día completo. No hay datos nutricionales para compararlo con el pochoclo que se vende en Argentina.

El pochoclo más sano

El método de cocción y el agregado de grasas (aceites y manteca) determinan qué tan sano será el pochoclo. En ese sentido, de las distintas tecnologías disponibles, se destacan las máquinas domésticas que producen pochoclo con aire caliente.

La máquina de la foto es una Presto PopLite que produce hasta 12 tazas de pochoclo en un tiempo de 2 a 3 minutos (según el fabricante, con un mínimo porcentaje de granos no estallados). No usa ninguna materia grasa para la preparación, pero se le puede agregar manteca al finalizar la cocción. Como puede verse en el video de abajo, la manteca se pone a reposar en la parte superior de la máquina para que se derrita lentamente.

 PopLite cuesta U$S 19,88 en Amazon. En Mercado Libre Argentina pueden conseguirse algunas máquinas con funcionamiento similar. Por ejemplo “Pochoclera Premium” a $209. O esta otra marca “Break-Fast”, a $160