ver más

La jueza cuestionada por sus pares dice que le "armaron una cama”

Las acusaciones que se le hacen a través de los expedientes elevados al Jury, incurren en su opinión en “chusmeríos de poco nivel y entidad”. Además cargó contra el ministro de la Corte Pérez Hualde del cual calificó su accionar en este proceso como un "papelón".

Tras los comentarios y notas publicadas por MDZ Online en esta última semana, la juez del Tercer Juzgado de Familia María Cecilia Zavattieri de Olascoaga se expidió sobre algunas de la acusaciones hechas en su contra por sus pares de Minoridad y Familia.

Zavattieri recibió a MDZ en su despacho para aclarar algunos puntos confusos del proceso que está atravesando, y también para desmentir ciertos datos que según su apreciación "no son fieles a la realidad" y son propias de un caso que puede ser calificado como "papelón" por la forma en que el ministro de Corte Alejandro Pérez Hualde manejó la situación desde el principio.

Al ser consultada sobre la posibilidad de renunciar y/o apartarse de la función pública, sostiene que está "segura que este Jury no puede prosperar" por la gran cantidad de supuestas irregularidades en las que se incurrieron.

Nacimiento de los roces y la mala relación entre jueces

Según su apreciación, el origen de las disputas deviene de la diferencia en el estilo de trabajo entre los jueces de los distintos juzgados.

"Yo trabajo todo el día. Porque los jueces de familia tenemos doble competencia: civil de mañana y tutelar en la tarde". Esto se debe ya que desde su perspectiva, se muestra como una persona muy preocupada por los detalles y eso, tal vez, la ha llevado a "recibir arengas de parte de (sus) colegas que piden que no siga viniendo de tarde porque quedan como vagos y vagas frente a ella".

Este tipo de dedicación en su tarea es una de las razones por la que quizá comenzó a sentir ciertas contrariedades por parte de sus colegas, quienes en su opinión, pueden haberse visto amenazados por el trabajo de la jueza. Sin embargo, Zavattieri sostiene que nunca recibió una demostración expresa por alguno de los restantes seis jueces de Familia, ni tampoco ella se comunicó con ellos para hablar de este asunto, ni siquiera después de que se aceptara el pedido de Jury en septiembre del año pasado. "Más allá de eso,  los juicios políticos son una es una espada de Damocles que tenemos todos los jueces".

Jury

Con respecto al hecho expreso del juicio político, lo que más llama su atención para quienes observan este caso es que hayan sido sus mismos pares quiénes iniciaran estas acciones. Pero a ella pone énfasis en que las acusaciones de sus pares "no tienen fundamento". Su crítica apunta a que los jueces casi siempre son demandados de terceros, o por graves sucesos, como pueden ser muertes derivadas de algún mal trato de alguna causa.

"Estoy convencida de que me armaron una cama", sentencia la magistrada. "A diferencia de otros juicios anteriores, en mi caso no se me puede acusar de que tenga algún tutelado muerto o desprotegido", sostiene. Por el contrario, insiste que las acusaciones que se le hacen a través de los expedientes elevados al Jury, incurren en su opinión en "chusmeríos de poco nivel y entidad". Claro está que desde el punto de vista de la jueza cuestionada, no trabajar o maltratar al personal a su cargo, no son faltas graves.

Por qué dice esto Zavattieri: "Un claro ejemplo de bochorno y de usurpación de títulos y extralimitación de título hicieron un análisis psicológico y psiquiátrico de mi personalidad, desembocando en un análisis y un móvil de personalidad, como que yo maltrataba al personal".

"Y no me explico cómo Pérez Hualde, que es quien eleva la acordada del Jury, no lee esto, porque es un papelón que un ministro de la Corte firme un papel sin leerlo. Las razones y las acusaciones esgrimidas son inconsistentes ya que se trata de causas inconclusas por las que ni siquiera se les ha realizado un sumario administrativo correspondiente", concluyó.

Argumentos de la defensa

Por eso, en la defensa, que es dirigida por los abogados Efraín Quevedo Mendoza, Juan Pablo Quevedo Mendoza y Mario Olascoaga (el esposo de la jueza), se pidió la recusación con causa  de los integrantes de la Sala Tercera, y es la primera vez en la historia del Jury de la Provincia que se hace lugar a esto, porque fue planteada la inconstitucionalidad porque había en este caso una arbitrariedad más que evidente por parte de Alejandro Pérez Hualde, Carlos Bohm y Mario Adaro, quienes tuvieron que –incluso- retirarse del recinto donde se estaba realizando la audiencia. Esto determinó que a mediados de diciembre se suspendiera el procedimiento hasta que no se constituyera un nuevo tribunal compuesto por los reemplazantes de los recusados y los nuevos legisladores que asumieron tras las últimas elecciones.

“Yo no tengo nada contra Bohm o Adaro, pero lo que viene haciendo Pérez Hualde es inaudito”, como lo que hizo el 7 de octubre de 2011, cuando clausuró de palabra (sin oficio) el despacho de la juez Zavattieri, poniendo una faja en la puerta de entrada, cambiando la cerradura y prohibiendo la entrada de sus colaboradores. Situación que solo pudo resolverse gracias a la intervención de la Asociación de Magistrados y a la Comisión de Derechos Humano del Poder Ejecutivo.

"No existen hojas arrancadas de los expedientes, y en el caso de que pasase algo así, no se puede responsabilizar a la juez ya que son muchas las personas que tienen acceso al expediente, incluso desde la Mesa de entrada".

“No se calificaban mal las causas”. Zavattieri resalta aquí que los demás jueces utilizan calificaciones generales y vagas, mientras que las que se hacen desde su Juzgado por su naturaleza y el nombre de las personas.

Con respecto al resto de las acusaciones hechas por los jueces acusadores, las respuestas están perfectamente detalladas en el escrito de la defensa que el equipo de abogados de su defensa ha preparado para cuando se restablezca el tribunal del Jury.

Aclaraciones, correcciones y desmentidas

Con respecto a las notas publicadas por MDZ  la jueza dice que se incurrió en ciertas apreciaciones incorrectas e inconclusas. Y llegó a reclamar, vía carta documento, su derecho a réplica porque en las notas faltaba de su versión final, aunque el autor de este informe la intentó ubicar a través del correo electrónico y nunca respondió.

Con respecto a las licencias que se tomó el año pasado alrededor del mes de septiembre, Zavattieri aclaró que éstas se realizaron de forma intermitente, y se debieron a una grave molestia provocada por unos problemas de salud que la afligieron de modo sistemático hasta casi final de año, y por las que se tomada "algunos días salteados, desobedeciendo la voluntad de su médico", que le había aconsejado disminuir la tensión y tomar más tiempo para recuperarse. Además, agregó que once años que lleva de ejercicio en el Juzgado de Familia, no se había tomado las licencias compensatorias hasta que tuvo este problema en su aparato digestivo. Ya a principio de febrero, después de las vacaciones, retornó a sus actividades con total normalidad, y repuesta por completa de la situación que la aquejaba.

Aún así, y en contrapartida desde el ámbito del mismo Poder Judicial se detalló que Zavattieri estuvo con licencia por enfermedad desde 30 de noviembre de 2011 hasta el 3 de enero de este año, luego se "enlazó" con la feria judicial. Y eb febrero ha faltado los días 9 y 10 de febrero, de acuerdo a los datos entregados por el mismo Poder Judicial.

Además, agregó que el hecho de que se haya iniciado un Jury en el mes de septiembre, no tuvo nada que ver con sus ausencias, ni tampoco éstas respondieron a una "reprimenda" hacia sus pares. "Es más, aún tengo pendiente 59 licencias compensatorias y otros 15 días disponibles por licencias personales, que le he regalado al Estado", esgrimió.

Durante ese periodo, su juzgado estuvo subrogado por el juez del Séptimo Juzgado Civil a cargo de Alfredo Dantiacq Sánchez. En contraposición los jueces de los otros seis juzgados de menores se negaron a subrogar en algunos casos (Elsa Galera, del Quinto Juzgado), y quienes no se negaron, se abstuvieron de firmar autos y sentencias durante esos lapsos (Marcos Krochick, del Sexto Juzgado). Hecho que llama que vuelca la atención nuevamente sobre Pérez Hualde al dar lugar a estas negativas, cuando según el reglamento, los jueces están obligados a hacerlo, y su incumplimiento puede ser causal de juicio político.

La piecita de castigos VIP

Uno de los dichos más llamativos denunciados por otros empleados en el Juzgado de Minoridad y Familia, es el que hace referencia a la instalación de un "cuartito de castigos" contiguo a su oficina, en el que según rezan los comentarios ya citados, la Juez "colocaba a quiénes no cumplían con las órdenes estrictas de la doctora".

Sorprendida, y con un muy mal humor, Zavattieri comentó que la llamada "piecita", dista mucho de ser un lugar de castigo, ya que es una de las oficinas que cuenta con una ventana hacia la calle Montevideo y a la vez, posee un equipo propio de aire acondicionado. Más allá del reducido espacio (3 x 1.5 mts), cabe una persona medianamente cómoda, y ese lugar es siempre ocupado por sus colaboradores más cercanos, ya que desde ahí tiene salida hacia el pasillo del juzgado y hacia la oficina de la Jueza.

Por otro lado, cabe destacar que este espacio, no fue diseñado por elección de la magistrada, sino que respondió a la necesidad de espacio propia del crecimiento interno del Juzgado, y que hasta terminó perjudicándola, ya que su oficina sufrió una reducción considerable al perder el extremo oeste de la misma.

Sin correo

Desde hace tres días que le aparece en su computadora una leyenda que la previene de que: "existe un problema con el certificado de este sitio web. Este sitio web presentó un certificado de seguridad emitido para una dirección de sitio web diferente. Los problemas con los certificados de seguridad pueden indicar un intento de engañarle de o interceptar cualquier dato enviado al servidor".

Si bien desconoce las causas de este problema, y todavía no ha recibido ninguna respuesta de parte de los técnicos informáticos del Poder Judicial, este problema le ha impedido poder acceder a la gran cantidad esperable de correo que llega normalmente hasta su casilla.

Al ser consultada sobre si desconfía de algún tipo de intervención o intento de robo de información, no cree que alguien pudiera tener esa intención, aunque no descarta de plano la posibilidad.

Retrato

La doctora María Cecilia Zavattieri de Olascoaga tiene sesenta años y trabaja desde hace once en el Poder Judicial. Desde que se recibió como abogada en 1977, cumplió otras funciones en la Municipalidad de Guaymallén, la Dirección General de Rentas y la Caja Forense.

Zavattieri, está casada desde hace treinta y cuatro años con Mario Olascoaga (también abogado, e integrante de su defensa ante el Jury), con el que tienen cuatro hijas (dos casadasy dos solteras) y una nieta.

Además de su familia, se preocupó por demostrar que tiene un especial apego con dos de sus colaboradores con quienes han compartido celebraciones familiares mutuas en los últimos once años que lleva ocupando su cargo.

Horacio Yacante, en twitter @horayacante