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Los abogados del ferretero confían en la absolución por legítima defensa pese a la falta de pruebas

La dupla de letrados que defiende a Hugo Correa, asegura “tener fe” en que la situación se resuelva a su favor. Sin embargo, aún no se consiguen todas las pruebas necesarias a la vez que aparecen algunas contradicciones. Entrá a la nota y opiná en este debate.
El fiscal se muestra prudente ante la falta de las pruebas definitivas. Foto: Nacho Gaffuri / MDZ.
El fiscal se muestra prudente ante la falta de las pruebas definitivas. Foto: Nacho Gaffuri / MDZ.

Un mes después del desgarrador cuádruple asesinato de Las Heras, nuevamente un hecho de violencia ocurrido en este mismo departamento sacude la opinión pública y se coloca en el podio de la indignación ciudadana. En esta oportunidad, un comerciante de 55 años quien dijo ver cómo la vida de su esposa era amenazada por un ladrón, y por eso terminó matando a los sujetos en una acción que sus abogados aseguran que fue en legítima defensa. Sin embargo, aún faltan algunas pruebas que serán determinantes para la absolución final o la condena, en el caso de que sea considerado como homicidio.

Diego Bogdanowsky y Mauricio Sosa Escalada conforman la dupla de abogados a cargo de la defensa de Hugo Correa, quién participó hace una semana del hecho más doloroso de su vida y de uno de los más llamativos de la historia penal reciente de nuestra provincia.

De acuerdo al argumento esgrimido por los letrados, Correa habría actuado en su legítima defensa,  presionado por una situación de extrema violencia perpetrada contra él y su esposa en la tarde del viernes de la semana pasada. Tanto para Bogdanowsky como para Sosa Escalada, "Correa se vio obligado a estar en esa situación” que no buscó y que lo tomó por sorpresa.

No obstante, no se pueden dejar de remarcar ciertas consideraciones sobre el argumento de la defensa. En primer lugar, hacen ruido las declaraciones de Correa sobre la espontaneidad de su reacción ante el peligro de su esposa. De acuerdo a su versión, es de entender que tomara una decisión tan radical al sentir la amenaza de muerte sobre su cónyuge. Pero hay que destacar que el arma que él tomó “en lugar del dinero”, ya estaba cargada de antemano, lo que no puede ser tomado como un detalle menor.

Para que Jorge Olguín (28) y Juan Ríos (18) terminaran muriendo, -uno de ellos sobre el piso de la ferretería ubicada en la esquina de Pescadores y San Rafael, y el otro en el hospital Ramón Carrillo-, se hizo necesario la creación de un sistema defensivo que incluía desde la colocación de un arma de fuego cargada debajo del mostrador -donde a diario atiende al público en general-, hasta la presencia de perros dogos argentinos (considerados como peligrosos).

Por esto, no es lo mismo reaccionar ante una agresión, que activar un sistema defensivo previamente elaborado. Es cierto que Correa obedeció a un impulso de autoconservación, pero no es menos cierto que él ya se había preparado para enfrentar una situación como esta.

Por su lado, el fiscal Santiago Garay se mantiene prudente y a la espera de las pruebas faltantes, como la del plomo de la bala que supuestamente fue detonada por el primer asaltante reducido, y que todavía no ha sido encontrado dentro del local. Además, de los resultados de las pericias y las pruebas de balística.

Hasta que no estén todas las pruebas necesarias, el Fiscal Especial no podrá determinar si se trató de un caso de legítima defensa o del asesinato de dos personas.

Horacio Yacante, en twitter @horayacante